"Por razones logísticas, reprogramamos la reunión entre Estados Unidos e Irán, prevista provisionalmente para el sábado 3 de mayo. Se anunciarán nuevas fechas cuando se acuerde mutuamente", dijo en su cuenta oficial de X el ministro omaní, cuyo país ejerce de mediador en las rondas de negociaciones nucleares.
Al Busaidi no especificó la causa de la decisión, si bien se produce en el mismo día en el que Irán ha acusado a Estados Unidos de realizar "declaraciones provocadoras" y de un "comportamiento contradictorio" cuando las conversaciones de Roma seguían en pie.
Por una parte, Estados Unidos impuso el miércoles nuevas sanciones contra siete empresas en Irán, Turquía y Emiratos Árabes implicadas en la venta de petróleo iraní, medida que forma parte de la política de “máxima presión” del presidente Donald Trump contra el país persa.
Asimismo, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, amenazó a Irán por su supuesto apoyo a los hutíes de Yemen y afirmó que "pagarán las consecuencias".
Hasta el momento, Teherán y Washington han celebrado tres rondas de negociaciones indirectas con mediación omaní, unos encuentros que han calificado como positivos aunque han advertido de que todavía queda trabajo por delante.
Roma ya acogió la segunda ronda de negociaciones el 19 de abril, mientras que la primera y tercera se celebraron en Mascate, la capital de Omán, país que ejerce de intermediario entre los dos rivales.
En las negociaciones, Irán busca el levantamiento de las sanciones económicas y solo limitar su capacidad nuclear, mientras que Estados Unidos ha apuntado también al programa de misiles iraní y al apoyo de Teherán a grupos regionales como los hutíes del Yemen.
Teherán insiste en que no negociará su derecho a enriquecer uranio, mientras que Washington ha mencionado las posibilidades de desmantelar completamente el programa atómico iraní o que adquiera uranio enriquecido a otro país.
Trump ha repetido amenazas militares contra Irán en caso de no cerrar un acuerdo y ha reimpuesto la llamada “política de máxima presión” contra Teherán, después de abandonar el pacto nuclear de 2015.
