Catar "rechaza firmemente las declaraciones incendiarias emitidas por la Oficina del Primer Ministro israelí, que distan mucho de cumplir con los estándares más básicos de responsabilidad política y moral", indicó en su cuenta oficial de X el portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari.
Indicó que su país continúa trabajando "estrechamente" con Egipto y Estados Unidos -los otros dos mediadores para la tregua en Gaza- para lograr "un alto el fuego inmediato, asegurar el flujo ininterrumpido de ayuda humanitaria y promover una paz justa y duradera, basada en la justicia y la humanidad, y no en la violencia ni en los dobles raseros".
Ayer, la oficina de Netanyahu publicó en X que Israel libra "una guerra entre la civilización y la barbarie", y que ha llegado el momento de que Catar "deje de jugar a dos bandas con su doble discurso y decida si está del lado de la civilización o de la barbarie de Hamás".
Al Ansari afirmó que las campañas de "distorsión y presión política" no disuadirán a su país de "apoyar a los pueblos oprimidos, defender los derechos de los civiles independientemente de su origen y respetar el derecho internacional sin selectividad ni excepciones".
"Presentar la agresión en curso contra Gaza como una defensa de la 'civilización' refleja la retórica de regímenes a lo largo de la historia que han utilizado narrativas falsas para justificar crímenes contra civiles inocentes", aseveró, y se preguntó: "¿Se logró la liberación de no menos de 138 rehenes mediante las llamadas operaciones militares 'justas' o mediante la mediación que ahora está siendo injustamente criticada y socavada?".
