Con este llamamiento, ACNUR y sus socios buscan asistir a un millón de refugiados y solicitantes de asilo congoleses y a otro millón de comunidades que los acogen en siete países de la región (Angola, Burundi, República del Congo, Ruanda, Uganda, Tanzania y Zambia).
Desde el inicio de la ofensiva del grupo armado M23 en el este de la RDC a principios de año, más de 150.000 personas han huido del país, en su mayoría hacia Burundi y Uganda, recuerda ACNUR, que también subraya que unas 8.000 personas han huido en el oeste del país a la vecina República del Congo en los últimos meses, también a causa de conflictos locales.
La violencia en el segundo mayor país de África también ha provocado un alto número de desplazados internos dentro de su territorio, actualmente unos 7,8 millones, la cifra más alta nunca antes registrada según indicó ACNUR.
"El coste humano de esta crisis es devastador, con comunidades enteras desplazadas, familias rotas y civiles expuestos a abusos que incluyen violencia sexual, asesinatos y reclutamiento forzado", subrayó la nota de la agencia de Naciones Unidas.
ACNUR pide a la comunidad internacional que no olvide esta crisis humanitaria, una de las más acuciantes en el planeta, y lamenta que el pasado año sólo recaudara la mitad de los fondos que requería para poder atender las necesidades de los refugiados en la zona.
Estos problemas financieros, que podrían agravarse este año con la retirada drástica de la ayuda de EEUU, "obligan a los actores humanitarios a tomar difíciles decisiones, como reducir las raciones de comida o los servicios esenciales", advirtió.
