La crisis surgió la semana pasada cuando el Ministerio de Sanidad iraquí anunció la entrega del primer envío a Libia de medicamentos contra el cáncer producidos localmente, situación que negó la Autoridad libia de Control del Cáncer y provocó el cese de Abu Yaná.
Según un comunicado oficial, la Fiscalía inició una investigación para determinar la legalidad de los contratos y procedimientos seguidos en la compra de estos medicamentos que reveló que "los funcionarios habían violado la normativa que regula" la transacción.
Entre los cinco detenidos libios está el director del Departamento de Farmacia, el presidente del Comité de Licitaciones Públicas, el jefe del Comité Central de Licitaciones del Ministerio de Sanidad y un directivo de una empresa farmacéutica importadora.
Tras el anuncio del Ministerio iraquí, la Autoridad Nacional de Control del Cáncer libia negó dicha importación y afirmó que Libia compra "medicamentos para el cáncer exclusivamente de las multinacionales que producen mejor calidad".
Posteriormente, el jefe del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), Abdelhamid Debeiba, cesó al titular de Sanidad y pidió una investigación de los implicaciones en las supuestas "violaciones relacionadas con la importación de dichos medicamentos" que culminó con su detención.
