Orbán prohíbe la bandera arcoíris en los edificios públicos para “proteger” a los niños

Una bandera arcoíris ondea en el Ayuntamiento de Budapest el 6 de junio de 2025, un día después de que un decreto firmado por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, prohibiera la exhibición de símbolos que hicieran referencia o promovieran a minorías sexuales en edificios gubernamentales.
Una bandera arcoíris ondea en el Ayuntamiento de Budapest el 6 de junio de 2025, un día después de que un decreto firmado por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, prohibiera la exhibición de símbolos que hicieran referencia o promovieran a minorías sexuales en edificios gubernamentales.110233+0000 ATTILA KISBENEDEK

BUDAPEST. El Gobierno húngaro prohibió desde este viernes colocar banderas arcoíris y otros símbolos de la comunidad LGTB+ en los edificios públicos, para así “proteger” a los menores de edad, así como su desarrollo físico y mental.

El decreto, publicado en la Gaceta Oficial y firmado por el primer ministro, el ultranacionalista Viktor Orbán, asegura que este veto tiene como objetivo “garantizar la protección y el cuidado necesarios para el desarrollo físico, mental y moral adecuado de los niños” y frenar “la propaganda LGBT+” que “apunta a los menores”.

El decreto prohíbe el uso de símbolos “que hagan referencia o promuevan diferentes orientaciones sexuales y de género, así como los movimientos políticos que las representan”.

La oficina de la Presidencia del Gobierno ha afirmado que se trata de una medida simbólica, ya que no es una práctica habitual en el caso de edificios estatales usar esos símbolos, recoge el portal independiente Telex.hu.

El alcalde de Budapest, el liberal y verde Gergely Karácsony, ha señalado hoy en un comunicado que como cada año, desde su elección en 2019, también ahora “estará la bandera (arcoíris) en el edificio del Ayuntamiento, ya que ahí tiene su lugar”.

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“El Gobierno húngaro está dando su enésimo paso para restringir los derechos fundamentales de los ciudadanos húngaros con la intención de hacer imposible la marcha de Orgullo de Budapest”, denunció Karácsony en la red social Facebook.

El Gobierno de Orbán impulsó el pasado marzo un reforma legal que prohíbe celebrar manifestaciones que representen la homosexualidad o las minorías sexuales por considerar que podría significar una violación de los derechos de los niños y ponen en peligro el desarrollo que considera “adecuado”.

La medida generó severas críticas dentro y fuera del país.

A pesar de estas prohibiciones, las organizaciones LGTB+ y de derechos humanos han anunciado que el 28 de junio se celebrará la marcha de Orgullo en Budapest.

Viktor Orbán, primer ministro húngaro.
Viktor Orbán, primer ministro húngaro.

La semana pasada, más de 60 eurodiputados anunciaron su intención de participar en la marcha del Orgullo de Budapest.

Orbán llegó al poder en 2010 y en los últimos 15 años su Gobierno y su mayoría parlamentaria de dos tercios ha limitado legalmente los derechos de la comunidad LGTB+.