Negó que la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, en el centro de Irán, haya sido dañada de forma importante y dijo que esto ha podido evitarse gracias a las medidas de precaución que Irán ha instaurado para protegerlas.
"Nos hemos preparado para estos ataques, somos un país eficiente y hemos logrado controlar la situación", dijo el diplomático, quien reconoció principalmente daños en infraestructuras civiles, particularmente de suministro de agua y energía.
