En un mensaje escrito en su cuenta de X, Montenegro defendió que "el programa nuclear iraní constituye una grave amenaza para la seguridad mundial y no debe permitirse que continúe".
Y añadió: "Muy preocupado por el riesgo de una grave escalada en Oriente Medio, hago un llamamiento a todas las partes para que actúen con la máxima moderación y retomen las negociaciones con vistas a encontrar una solución diplomática".
También el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, se pronunció sobre la situación horas más tarde a través de un comunicado publicado en la página web de la Presidencia en el que subrayó "la gravedad de la situación".
En este contexo, hizo "un llamamiento a la moderación" y resaltó "la necesidad urgente de volver a la vía diplomática para resolver el conflicto".
El mensaje de Montenegro y Rebelo de Sousa se alinea con el de la Unión Europea (UE), que pidió contención, diplomacia y volver a la negociación.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que Irán debe comprometerse "a una solución diplomática creíble" y "la mesa de negociaciones es el único lugar para poner fin a esta crisis", según apuntó en redes sociales.
A su vez, la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, pidió "a todas las partes" dar "un paso atrás" para evitar una nueva escalada bélica en Oriente Medio.
