El Gobierno argelino destacó que el documento representa un "importante" paso hacia el restablecimiento "duradero" de la paz en la región africana, "asolada, durante mucho tiempo, por la violencia y las divisiones fratricidas".
El acuerdo de paz, que se celebró hoy en la sede del Departamento de Estado estadounidense, incluye disposiciones sobre el respeto a la integridad territorial y la prohibición de hostilidades; la separación, el desarme y la integración condicional de grupos armados no estatales y el establecimiento de un Mecanismo Conjunto de Coordinación de la Seguridad.
Además, contempla el acceso humanitario y la facilitación del retorno de refugiados y desplazados internos, y un marco de integración económica regional.
Argelia expresó su "pleno apoyo" a la aplicación del acuerdo y se mostró esperanzada en que este "impulso beneficioso" se extienda a otras regiones "inestables" de África, para construir un "continente estable, cuyo enorme potencial se centre exclusivamente en los objetivos de desarrollo y prosperidad".
El Ejecutivo del país magrebí aseguró que el pacto devuelve a la diplomacia su "propósito primordial de resolver pacíficamente las disputas y rehabilita el camino a seguir, para que otros focos de tensión, crisis y conflicto en África puedan, a su vez, experimentar la misma resolución pacífica".
El conflicto entre Ruanda y la República Democrática del Congo se intensificó a finales del pasado enero.
Entonces, el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que combate en el este congoleño y cuenta con el apoyo de Ruanda, tomó control de la estratégica ciudad de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, y después ocupó en febrero Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur, ambas zonas ricas en minerales.
