En una rueda de prensa junto a sus homólogos bálticos, con los que se reunió en Vilna, Klingbeil dijo estar satisfecho por el hecho de que se haya alcanzado un acuerdo arancelario, porque el pacto significa que la situación no empeorará.
Sin embargo, con unos aranceles del 15 % sobre la mayoría de los productos comunitarios que importe EE.UU., y un gravamen del 50 % sobre el acero y el aluminio por ahora, "el acuerdo tendrá sin duda un impacto en la economía alemana y su crecimiento", señaló.
"Estoy seguro de que los aranceles están teniendo un impacto negativo tanto en la Unión Europea como en Alemania y en EE.UU.. Por supuesto, me habría gustado que el acuerdo hubiera sido por un arancel muy bajo, no el que se acordó, (...) pero me alegra que hayamos llegado a un acuerdo en términos generales," expuso.
Klingbeil recordó que aún se desconocen todos los matices y detalles del acuerdo alcanzado el domingo entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, en Escocia, pero Alemania sigue de cerca el impacto que tendrá en la industria del acero y especialmente en la automovilística, clave para el país centroeuropeo.
"Estoy seguro de que la UE, Alemania y los Estados Unidos de América están trabajando activamente en este tema", dijo.
Efectos sobre el crecimiento alemán
Klingbeil reconoció después, en declaraciones a la prensa en el marco de su visita a la brigada que Alemania tiene en fase de despliegue en Lituania, que el acuerdo del domingo tendrá "naturalmente" efectos negativos sobre el crecimiento económico de la mayor economía de Europa.
Tras dos años consecutivos de recesión en Alemania, el titular de Finanzas alemán llamó a no abandonar las capacidades de crecimiento de su país, en el que, según defendió Klingbeil, ya se han tomado medidas para impulsar el producto interior bruto.
"Hacemos todo en el Gobierno para fortalecer el crecimiento, mañana presentamos el presupuesto (de 2026) con inversiones de récord gracias al fondo para inversiones", además "del impulso al crecimiento y el turbo para la construcción", según listó Klingbeil algunas de las iniciativas económicas del Ejecutivo.
Esperanza lituana en negociaciones adicionales
En su encuentro con Klingbeil, el ministro de Finanzas lituano expresó su preocupación por el impacto de los aranceles de EE.UU. sobre Alemania, uno de los principales socios comerciales de Lituania.
"No soy muy partidario de los aranceles impuestos por Estados Unidos", dijo Šadžius, y señaló que el comercio entre EE.UU. y Lituania no es muy amplio, pero sí con socios comerciales importantes.
"Es muy importante para nosotros cómo afecta a la economía de nuestro principal mercado de exportación. Alemania es uno de nuestros principales destinos de exportación. Por eso, es muy relevante para nosotros cómo los aranceles afectarán a su economía", recalcó.
También coincidió con Klingbeil a la hora de valorar el acuerdo como un mal menor, porque hubiera sido peor levantarse el 1 de agosto con unos aranceles del 30 %.
"Quizás hayamos evitado el peor escenario, pero hay todavía mucho trabajo por delante", a la vista de "cuestiones no resueltas".
Asimismo, expresó su esperanza de que haya "margen para negociaciones adicionales" con EE.UU. para paliar el impacto.
