El bloque prorruso está integrado por el Partido de los Socialistas, principal grupo opositor, y las formaciones minoritarias Futuro de Moldavia y Corazón de Moldavia.
"Presentamos los documentos para el registro del Bloque Patriótico Electoral de tres partidos, pero seguimos abiertos a negociaciones para la participación de otros partidos", dijo Ígor Dodon, líder socialista, a la agencia rusa TASS.
Dodon, estrecho aliado del jefe del Kremlin, Vladímir Putin, subrayó que "las prioridades no han cambiado", en alusión a la normalización de las relaciones con Rusia.
"Abogamos por la soberanía, la neutralidad, por mantener buenas relaciones con todos, con Europa, obviamente, partiendo de nuestros intereses nacionales, y el restablecimiento del diálogo con la Federación Rusa", proclamó.
Las autoridades moldavas acusan a los partidos prorrusos de estar financiados y defender un programa electoral dictado por el Kremlin.
La CEC prohibió a mediados de julio al bloque prorruso Pobeda (Victoria) -liderado por el oligarca Ilon Shor, prófugo y exiliado en Moscú- participar en las elecciones parlamentarias.
Según las encuestas, el partido gobernante Acción y Solidaridad ganará los comicios de septiembre, aunque la oposición prorrusa tiene opciones de arrebatarle la victoria con un pacto postelectoral.
Como ocurriera en el referéndum europeísta de octubre de 2024, cuando el sí ganó gracias al voto emigrante, la clave de la victoria la tendrá la diáspora moldava que trabaja y vive en países como Italia, España o Portugal.
Algunos analistas consideran que si la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, logra la extradición del oligarca prófugo Vladímir Plahotniuc, detenido recientemente en Grecia y buscado desde 2019 por la justicia moldava por apropiarse de 1.000 millones de euros, su partido tendría muchas posibilidades de renovar su mayoría.
A principios de julio la UE impulsó las negociaciones de ingreso de Moldavia, al tiempo que anunció la concesión de los primeros 270 millones de euros de asistencia al crecimiento de la economía de uno de los países más pobres del continente, un claro espaldarazo para Sandu.
