Víctimas del atentado del Crocus City Hall comienzan a declarar en juicio a terroristas

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Moscú, 5 ago (EFE).- Las víctimas del atentado yihadista en la sala de conciertos Crocus City Hall de las afueras de Moscú, que dejó 150 muertos y desparecidos en marzo de 2024, comenzaron hoy a testificar en el juicio a los terroristas.

"Todas las víctimas se ofrecieron a prestar declaración, pero fueron invitados al juicio los más activos. Repitieron las declaraciones que dieron anteriormente a los investigadores", comentó uno de los testigos a la agencia RIA Nóvosti.

El Segundo Tribunal Militar del Distrito Occidental de Rusia tenía previsto escuchar este martes a puerta cerrada las declaraciones de los primeros diez testigos del atentado más grave perpetrado en este país en los últimos 20 años.

La corte juzga a los cuatro autores directos, todos tayikos, y a 15 cómplices del atentado, en el que también cerca de 200 personas resultaron heridas.

La víspera, tres de los cuatro autores directos del crimen reconocieron su culpa y pidieron disculpas a las víctimas, mientras el cuarto reconoció haber perpetrado un acto yihadista, pero negó que fuera un atentado terrorista.

Por su parte, 27 víctimas presentaron demandas, que fueron adjuntadas a la causa, para compensar daños morales y materiales por un valor de 68 millones de rublos (casi un millón de dólares).

Según Liudmila Ayvar, abogada de las víctimas, algunos de sus representados todavía reciben tratamiento médico y varios tuvieron que someterse a múltiples operaciones y siguen convalecientes.

Tras la primera sesión, la corte extendió la medida cautelar de arresto a los acusados por un plazo de seis meses, hasta el 7 de enero de 2026.

Entre las informaciones que trascendieron tras la segunda sesión del juicio, se informó de que los autores directos del atentado adquirieron cuatro automóviles de las marcas Renault Symbol; Mitsubishi Lancer; Opel Astra y Kia Rio, además de utilizar servicios de taxi para sus movimientos.

También se estableció que uno de los organizadores del atentado entregó 350.000 rublos (cerca de 4.400 dólares) a uno de los participantes para la adquisición de armas, que fueron trasladadas desde la región rusa de Daguestán (Cáucaso) a Moscú en un escondite preparado en un automóvil.

Los yihadistas adquirieron para el atentado tres fusiles automáticos Kaláshnikov, una pistola Makárov y más de 1.300 cartuchos.

Según la investigación, todos los miembros pertenecían a la rama del grupo terrorista Estado Islámico del Gran Jorasán (ISIS-K), cuya área de operaciones es Afganistán, Pakistán, Rusia, Irán e India.

Las autoridades rusas, incluido el presidente Vladímir Putin, acusaron inmediatamente a Ucrania de estar vinculada al ataque, sin embargo, poco antes del atentado, la inteligencia estadounidense advirtió a Moscú sobre la preparación de un atentado por parte del ISIS-K, que posteriormente reivindicó el grupo terrorista.

Los cuatro autores del atentado, ciudadanos de Tayikistán de entre 19 y 32 años, trataron de huir en coche a Ucrania, pero fueron detenidos en la región fronteriza de Briansk. Poco después fueron apresados los supuestos cómplices.