Miftah visitó la central, situada en el distrito de Sanhan, en Saná, para inspeccionar los daños causados por una "agresión traicionera" y aseguró que se ha contenido el incendio, según informó el canal yemení Al Masira, portavoz de los insurgentes.
"Han comenzado las obras de mantenimiento y reparación de la central eléctrica de Haiz, que volverá a su estado anterior", indicó.
El canal citó al director de la central eléctrica, Ali Hussein al Alaya, que apuntó que "atacar una instalación vital que abastece de energía a ciudadanos y hospitales es un delito que viola el derecho internacional humanitario y es punible".
Hasta el momento, no se ha informado de víctimas por este ataque, que el Ejército israelí reconoció.
"Los ataques fueron realizados en respuesta a continuos ataques por parte del régimen terrorista hutí contra el Estado de Israel y sus ciudadanos, incluido el lanzamiento de misiles tierra-tierra y drones", dijeron las fuerzas israelíes en un comunicado.
Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, atacan frecuentemente Israel con misiles balísticos y drones, aunque la gran mayoría de los lanzamientos son interceptados antes de llegar a su objetivo.
Israel, en respuesta, ha atacado Saná en varias ocasiones, además de otras zonas del país controladas por los insurgentes.
