En el acumulado del año, el 14 % de las entregas procedió de EE. UU., que se sitúa como segundo origen por detrás de Brasil (16,6 %), de acuerdo con los datos publicados por Cores.
Solo en junio, las importaciones cayeron un 18,6 % en comparativa interanual, hasta los cuatro millones de tonelada, con Estados Unidos como principal suministrador seguido de Brasil y México.
Las importaciones de crudo de los países miembros de la OPEP cayeron en junio un 37,1 % y representaron el 36,9 % del total. Aumentaron interanualmente las entradas de crudo procedentes de Irak (un 162,3 % más) y Argelia (un 31,7 % más).
