"Como parte de un crimen sistemático de desplazamiento forzoso, la ocupación obligó a los residentes de la ciudad de Gaza y las zonas del norte a evacuar, detonando más de 100 robots explosivos en calles y callejones llenos de civiles y realizando más de 70 ataques aéreos directos", dijo su Oficina de Medios en un comunicado.
Según el texto, esto resultó en la muerte de 1.100 personas, además de otras 6.000 que resultaron heridas en la capital gazatí.
Según datos del Ministerio de Sanidad de la Franja, más de 2.500 personas fueron asesinadas en Gaza solo en agosto, entre ellas alrededor de 600 niños.
El martes, Israel mató a 113 gazatíes en la Franja, según el recuento diario de Sanidad, entre ellos al menos 33 mientras intentaban conseguir comida en los puntos de reparto que gestiona la polémica Fundación Humanitaria para Gaza (GHF, en inglés) o en las inmediaciones de los puestos militares por donde pasan los pocos camiones que llegan con suministros al enclave.
"Condenamos con la mayor firmeza estos crímenes agravados y responsabilizamos plenamente a la ocupación israelí, al gobierno estadounidense y a todos los Estados implicados en el genocidio", añadió el texto.
