En declaraciones a la prensa tras la reunión, la ministra de Trabajo, Solidaridad y Seguridad Social, Maria do Rosário Palma Ramalho, explicó que va a ser una negociación profunda: "El proyecto es muy grande, toca muchas materias y por tanto tenemos que dar el tiempo que sea necesario", dijo.
Aun así, avisó de que el Ejecutivo "no va eternizar este asunto" en esta etapa, que es una de las varias fases por las que tiene que pasar este proceso.
Tras consultar con los actores sociales, la propuesta del Gobierno será convertida en proyecto de ley, que tendrá que ser debatido en el Parlamento.
La ministra agregó que la postura de la patronal y sindicatos es "constructiva" y que antes de reunirse con ellos este miércoles, ya tuvieron ocasión de mantener varios encuentros bilaterales, aunque hoy presentaron "muchas propuestas, incluso algunas por escrito".
A finales de julio, el Gobierno aprobó el anteproyecto que busca "flexibilizar los regímenes laborales" y que también modificará la ley de huelga para garantizar los servicios mínimos en sectores.
La reforma prevé la revisión de más de un centenar de artículos del Código de Trabajo, y ya ha sido rechazada por las centrales sindicales, como UGT y CGTP, que la ven como un "retroceso" y no descartan ir a la huelga.
De hecho, CGTP ha convocado una jornada nacional de lucha contra la reforma laboral para el próximo 20 de septiembre.
Algunos de los cambios más polémicos tienen que ver con el periodo de lactancia y los permisos para amamantar al bebé, ya que el Gobierno quiere limitarlo a dos años, para impedir lo que Palma Ramalho ha calificado como "abusos por parte de las madres trabajadoras", sin haber aportado cifras.
Actualmente el Código de Trabajo vigente contempla que las madres que amamantan a sus hijos tienen derecho a ser dispensadas en sus trabajo para ese efecto durante el tiempo que dure la lactancia.
