En una rueda de prensa tras la reunión del Eurogrupo en Copenhague, Lagarde insistió también en que al emisor y a los Estados miembros les gustaría ver una propuesta del crédito anunciado la semana pasada por la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen.
"Todos querrían ver algo escrito, porque es el único modo de valorar responsabilidades, exposición y asegurar que los principios que son clave tanto para el BCE como para la Comisión, de cumplimiento con la ley internacional y respeto de la soberanía, son realmente respetados", dijo la presidenta del BCE.
El emisor ha expresado en el pasado su preocupación por las implicaciones que el uso de estos activos inmovilizados (unos 200.000 millones de euros en la UE en su mayoría acumulados en Bélgica) podría tener desde el punto de vista legal, pero también de estabilidad financiera y confianza en la moneda única.
La UE ya utiliza los beneficios extraordinarios generados por estos activos para financiar préstamos a Ucrania acordados en el G7, un total de 45.000 millones de euros de los que el bloque comunitario aportará unos 18.000 gracias a estos réditos, que ascienden a entre 2.500 y 3.000 millones al año.
Ahora, la Comisión trabaja en el diseño de ese nuevo préstamo, que sería financiado con los "balances de efectivo" que generan los activos inmovilizados cuando van venciendo, pero seguiría sin tocar los activos en sí mismos ni los derechos de Rusia sobre ellos, según explicó el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis.
Esto modelo, defendió, permite no lidiar con los problemas de "soberanía" o "inmunidad" planteados en el pasado y no conlleva en ningún caso el embargo o la confiscación de los activos rusos, puesto que no existe unanimidad para ellos entre los Veintisiete.
La presidenta del BCE sugirió que, si bien no habría una confiscación de estos activos, Bruselas estaría planteando sustituir los derechos que tiene Rusia sobre ese efectivo por derechos sobre bonos europeos (respaldados por los Estados de la UE).
El comisario, sin embargo, no confirmó que este sea el modelo en el que trabaja el Ejecutivo comunitario y se limitó a explicar que la idea es que Ucrania no tendría que devolver el préstamo hasta que Rusia haya pagado reparaciones de guerra.
Esto permitiría restablecer esos balances de efectivo y responder a los derechos que tiene Rusia sobre los activos, pero requiere que Moscú pague antes, dijo.
Tras el anuncio de este "préstamo de reparación" hecho por Von der Leyen la semana pasada durante su discurso sobre el estado de la Unión, los países esperan que el Ejecutivo comunitario presente una propuesta concreta que puedan abordar en octubre.
Aunque el tema no formó parte de la agenda del encuentro de hoy, varios ministros se pronunciaron sobre el tema. Entre ellos el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, quien dijo que España apoya esta vía y, a falta de conocer los detalles, respalda que Bruselas explore soluciones "creativas".
El titular de Finanzas belga, Peter van Peteghem, se mostró sin embargo "escéptico" sobre el plan por sus posibles riesgos legales y financieros y reivindicó que los riesgos deberían ser "compartidos" por los socios de la UE y el G7.
