En una comparecencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China Guo Jiakun aseguró que el reciente discurso de Lai con motivo del Día Nacional taiwanés no hizo más que “comercializar la falacia separatista de la ‘independencia’ de Taiwán”.
“(Lai) distorsiona hechos históricos y el consenso internacional, y vuelve a dejar al descubierto su obstinada naturaleza como generador de problemas, de peligros y de guerra”, aseveró el vocero, y agregó que, para salvaguardar la paz y la estabilidad en el Estrecho, resulta “imprescindible” oponerse a la independencia de Taiwán.
“En el mundo sólo existe una sola China y Taiwán es una parte inalienable del territorio chino: esa es la verdadera realidad del estrecho de Taiwán. La mayor amenaza actual a la paz y la estabilidad en el Estrecho es la actividad separatista de la ‘independencia de Taiwán’ y la intervención externa”, subrayó Guo, en una referencia velada a Estados Unidos.
Lea más: Taiwán insta a China a “renunciar al uso de la fuerza” para tomar el control de la isla
El portavoz también pidió a los “pocos políticos extranjeros” que han visitado Taiwán recientemente “que cesen de inmediato su injerencia en los asuntos internos de China y dejen de tolerar y apoyar los actos separatistas”.
“Esos actos equivocados, sean motivados por intereses personales o por la pérfida estrategia de utilizar a Taiwán para contener a China, están calculados erróneamente y acabarán estrellándose contra la imparable tendencia histórica hacia la plena ‘reunificación’ de China, pagando un alto precio por ello”, manifestó.
Estas declaraciones se produjeron horas después de la celebración del Día Nacional, una fecha que recuerda el derrocamiento de la última dinastía imperial en 1911 y el establecimiento de la República de China (nombre oficial de la isla), y en la que los presidentes taiwaneses suelen dirigirse a la ciudadanía.
Lea más: Taiwán anuncia un nuevo sistema avanzado de defensa aérea para contener a China
En su discurso, Lai anunció el desarrollo del ‘T-Dome’, un nuevo sistema avanzado de defensa aérea similar al israelí, al tiempo que volvió a instar a Pekín a “renunciar al uso de la fuerza” para tomar el control del territorio autogobernado.
Las semanas previas a esta efeméride también han estado marcadas por un recrudecimiento de las disputas entre Taipéi y Pekín en torno a la resolución 2758 de Naciones Unidas, que en octubre de 1971 reconoció a la República Popular China como la única representante legítima de China ante el organismo.
Pekín sostiene que dicha resolución también respalda su soberanía sobre Taiwán, una interpretación que Taipéi considera una “distorsión” del texto original con el propósito de fabricar una “supuesta base legal” que justifique una “futura agresión armada” contra la isla.
