Esa estabilidad de la inflación se explica, por una parte, por una ralentización de la subida de los servicios, que aumentaron un 2,2 % en doce meses hasta noviembre, frente al 2,4 % hasta octubre, debido a los servicios de comunicación, y por un mayor descenso de los productos manufacturados (-0,6 % tras -0,5 %).
Eso se vio compensado por una caída menos pronunciada de la energía en doce meses (-4,6 % en noviembre, frente al -5,6 % en octubre) y por una ligera aceleración del repunte de los alimentos (1,4 % en lugar del 1,3 %).
En un comunicado, el INSEE precisó que el índice de precios al consumo armonizado, que es el que se utiliza para comparar la evolución de Francia con la de sus socios europeos, se queda en el 0,8 % en noviembre, el mismo que en octubre.
