Witkoff, un magnate inmobiliario sin experiencia diplomática alguna, ha sido el elegido por el presidente de EE.UU., Donald Trump, para negociar con el Kremlin:
El primer viaje de Witkoff tuvo lugar el 11 de febrero, justo tres semanas después de la investidura de Trump, y estuvo vinculado con el caso del estadounidense Mark Fogel, condenado por la Justicia rusa a 14 años de cárcel por tráfico de drogas.
Fogel fue liberado y abandonó Rusia a bordo del mismo avión que Witkoff. A cambio, Estados Unidos entregó a Moscú al ruso Alexandr Vinnik, condenado en EE.UU. por lavado de dinero.
Según la prensa estadounidense, el enviado de Washington negoció durante tres horas la liberación del ciudadano estadounidense con el presidente ruso, Vladímir Putin.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
La reunión, en la que teóricamente Ucrania no centró las negociaciones, fue mantenida en secreto en todo momento por el Kremlin.
El emisario de la Casa Blanca volvió a Rusia el 13 de marzo para abordar con Putin la posibilidad de un alto el fuego de 30 días en Ucrania, acordado previamente entre Washington y Kiev.
Después de esa reunión el Kremlin anunció que el líder ruso había escuchado la postura de Washington al respecto y transmitido a Witkoff la visión de Moscú sobre el arreglo futuro del conflicto.
Las autoridades rusas rechazaron la tregua temporal e insistieron en resolver las "causas originales" del conflicto para asegurar una paz duradera en la región.
Un mes después, el 11 de abril, Witkoff regresó a Rusia y en esta ocasión se reunió con Putin en la segunda ciudad rusa, San Petersburgo. El encuentro tuvo lugar a puerta cerrada y duró aproximadamente cuatro horas y media.
El Kremlin se limitó a comunicar que las partes abordaron la guerra en Ucrania, pero llamó a no esperar grandes avances de esa cita.
La cuarta reunión entre Putin y Witkoff tuvo lugar el 25 de abril en Moscú. La conversación duró tres horas y, según funcionarios rusos, fue constructiva y útil.
Tras la reunión, el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, informó que las partes discutieron, entre otros temas, la posibilidad de reanudar las negociaciones directas entre Rusia y Ucrania.
Estas conversaciones entre Moscú y Kiev comenzaron el 16 de mayo en Estambul y concluyeron en julio, aunque no produjeron más que canjes de prisioneros de guerra y de cadáveres.
La quinta y hasta ahora la última reunión entre el jefe del Kremlin y el emisario de la Casa Blanca se celebró el 6 de agosto, a una semana de la histórica cumbre entre los presidentes de Rusia y Estados Unidos en Alaska.
La cita, que estuvo marcada por el ultimátum de Trump a Putin para detener los combates en Ucrania, duró unas tres horas y terminó sin declaraciones a la prensa.
La reunión de esta tarde está precedida por el escándalo de las filtraciones a la prensa de las conversaciones mantenidas entre Witkoff y Ushakov.
En ellas queda de manifiesto que el enviado especial de Trump recomienda a Moscú acciones para minimizar el resultado positivo de la visita en octubre a la Casa Blanca del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que quería solicitar misiles Tomahawk a EE.UU.
Putin y Trump defendieron al unísono a Witkoff, aduciendo que su comportamiento ese normal para un negociador diplomático.
