Según esta fuente, en la llamada también participaron el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el presidente finlandés, Alexander Stubb, uno de los pocos líderes europeos que tiene una muy buena conexión con el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, entre otros, que también tiene buena relación con el mandatario estadounidense.
"Existe la posibilidad de que Estados Unidos traicione a Ucrania en el tema territorial, sin claridad sobre garantías de seguridad", habría dicho Macron en la llamada, según una transcripción en inglés que cita el semanario germano, que dijo haber confirmado su contenido por dos participantes en la conferencia telefónica.
Para Zelenski habría "un gran peligro", advirtió supuestamente.
Las exigencias rusas de cesiones territoriales son uno de los puntos más delicados de las negociaciones.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Merz a su vez dijo, según el documento, que Zelenski debía ser "extremadamente cuidadoso en los próximos días".
"Están jugando juegos, tanto con vosotros como con nosotros", habría afirmado el canciller alemán, probablemente refiriéndose a los dos negociadores estadounidenses Steve Witkoff, un magnate inmobiliario, y Jared Kushner, yerno de Trump, señala el medio.
'Der Spiegel' afirma que mientras que los europeos elogian públicamente la nueva iniciativa de paz de Washington, el documento de la llamada muestra que, además de Merz y Macron, otros participantes de la llamada tampoco confían en los dos emisarios estadounidenses.
También Stubb advirtió contra el dúo negociador, según la misma fuente. "No debemos dejar sola a Ucrania y a Volodímir con estos tíos", dijo en un momento de la conversación, de acuerdo con el semanario alemán.
Rutte coincidió con el finlandés, según la transcripción. "Estoy de acuerdo con Alexander, debemos proteger a Volodímir", dijo.
A las consultas entre los europeos y Zelenski habían precedido el fin de semana conversaciones entre el asesor de seguridad ucraniano Rustem Umérov y los negociadores de Trump en Miami.
