Presidenta del Consejo Electoral de Honduras defiende la transparencia de los comicios

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Tegucigalpa, 31 dic (EFE).- La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, Ana Paola Hall, defendió este miércoles la transparencia de las elecciones generales del pasado 30 de noviembre, de las que se declaró como nuevo presidente a Nasry 'Tito' Asfura, y negó que se haya cometido un fraude durante el proceso.

En un extenso mensaje publicado en X, Hall afirmó que, pese a tratarse del “proceso electoral más conflictivo de la historia reciente” del país, el órgano electoral entregó “al pueblo la paz de una elección general impecable, calificada de ejemplar por observadores imparciales y por el mundo”.

Honduras conoció ayer, al límite del plazo legal, el resultado de las elecciones, poniendo fin a un mes de incertidumbre e inestabilidad en el que abundaron denuncias de fraude por parte del Partido Liberal, del candidato Salvador Nasralla, que quedó en segunda posición, y del Partido Libre, oficialista, cuya candidata, Rixi Moncada, terminó en tercer lugar.

La Misión de Observación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) señaló en un pronunciamiento que "no identificaron elementos fraudulentos determinantes” y que “los resultados declarados reflejan la voluntad expresada por la ciudadanía”, según citó Hall, representante del conservador Partido Liberal en el CNE.

"No le he hecho ningún fraude a SN (Salvador Nasralla) ni a nadie, tampoco se les ha robado nada", subrayó Hall, quien reconoció que existió un "estrecho margen de diferencia a nivel presidencial" entre Asfura y Nasralla.

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Nasralla rechaza la declaratoria electoral que da el triunfo a Asfura, asegurando que "no refleja la verdad" de la voluntad popular y que le hicieron "fraude" en los comicios.

Hall indicó que su "juramento de lealtad" como funcionaria de un órgano electoral "autónomo e independiente" fue para "cumplir la Constitución y la ley" y no para "hacer ganar a persona alguna".

Señaló que no podía aceptar "un ilegal reclamo de volver a revisar lo ya contado, en 19.167 JRV (Juntas Receptoras de Votos)", y que un escrutinio "voto por voto", como solicitó Nasralla, habría "impedido" la declaratoria final de resultados, "arrastrándonos a la continuidad del régimen gobernando la transición hasta nuevas elecciones".

Hall denunció, además, el “maltrato recibido mediante violencia mediática y psicológica, los ataques a mi honor, la apología y campaña de odio en mi contra, que incluyó incluso revelar mi supuesta ubicación”.

La funcionaria cuestionó a los “malos perdedores” y aseguró que sus acciones “solo exhiben su oscilante temperamento”.

La presidenta del CNE calificó de “condenables” las ofensas difundidas en redes sociales y luego borradas, y anunció que ha extendido poder ante notario y auditor independiente para dar acceso a sus cuentas bancarias, desafiando a sus críticos a hacer lo mismo.

“No encontrarán más que los flujos de mi trabajo honrado, invitando a que haga lo mismo la pareja autora de tantas ofensas”, subrayó Hall, quien los desafíos también a ofrecer "un detalle pormenorizado de todos los recursos y dinero recibidos como contribuciones durante la campaña y del desembolso a sus destinatarios".

Hall cerró su mensaje con la promesa de ofrecer "la versión real de la verdad histórica que pocos conocen" sobre las elecciones cuando concluya su "apremiante labor" al frente del CNE, que el martes divulgó los resultados definitivos correspondientes a las alcaldías y a los diputados, que permanecían pendientes.