La organización reportó que tres personas, incluido un adolescente, murieron el jueves por la noche durante una concentración frente a una comisaría de policía, y 17 más resultaron heridas. La agencia semioficial Fars informó de que tres manifestantes murieron y otros 17 resultaron heridos durante una concentración frente a una comisaría de policía en la ciudad de Azna, en la provincia occidental de Lorestán.
Los medios iraníes, como Tasnim y Fars, ambos vinculados a la Guardia Revolucionaria, confirmaron la cifra de muertos y heridos, pero indicaron que los manifestantes se enfrentaron con los agentes tras atacar la sede policial e incendiar varias patrullas.
“Los alborotadores entraron en la sede de la policía con diversas armas blancas y de fuego en un intento de desarmar a los agentes y atacar la armería, lo que provocó un enfrentamiento”, indicó Tasnim.
Lea más: Siete detenidos en Irán acusados de intentar convertir la protesta ciudadana en disturbios
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Fars, citando a una fuente anónima, anunció además la muerte de otras dos personas el jueves en la ciudad suroccidental de Lordegán, en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. El medio relató que los incidentes comenzaron cuando grupos de “alborotadores” empezaron a quemar neumáticos y dañar edificios gubernamentales, entre ellos la sede de la Gobernación y sucursales bancarias.
Las manifestaciones, que comenzaron el domingo en Teherán, se han extendido a decenas de ciudades, entre ellas Isfahán, Kermán, Kermanshah, Hamadán y la ciudad clerical de Qom.
Aunque el detonante de las protestas fue el deterioro de la situación económica, las manifestaciones han tomado un tono político, con consignas contra la República Islámica, como “Muerte al dictador”, así como lemas en favor del retorno de la monarquía, incluido “Pahlaví volverá”, en referencia a la dinastía Pahlaví, derrocada con la Revolución Islámica de 1979.
Lea más: Fiscalía iraní advierte contra convertir protestas en “instrumento de inseguridad”
Irán atraviesa una grave crisis económica, marcada por una inflación anual del 42 %, mientras que la inflación punto a punto entre noviembre y diciembre superó el 52 % respecto al mismo periodo del año anterior.
El rial ha estado en constante devaluación, presionado por las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos y la ONU debido al programa nuclear de Teherán y por la mala gestión de las autoridades.
