Los acusados son los canadienses Frederic Dewald y Francis Toupin quienes, junto a la también acusada Andrea Bajak, se dedicaban al envío de remesas de droga acondicionadas en diversos artículos, a través del puerto del Callao, aledaño a Lima.
De acuerdo a la imputación del fiscal adjunto provincial Moisés Anchahua, Dewald coordinó la compra-venta y el traslado de 98,31 kilos de cocaína desde unos almacenes en los distritos de Villa El Salvador y Chorrillos, en el sur de Lima.
La droga estaba escondida en cajas chinas (usadas para cocinar), tubos de cortinas, adornos de elefantes y un maletín, según una nota de prensa de la Fiscalía.
El cargamento ilícito había sido proveído por otro procesado, Jordi López, desde el selvático valle del Monzón, en la provincia de Huamalíes, de la región central de Huánuco.
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Sobre este caso, la Justicia peruana ya había dictado sentencia de 14 años y seis meses, en mayo pasado, contra Pedro Hoyos, como socio principal de Dewald en Perú, López como proveedor de la droga, Luis Chacín y Lenin Trauco, que elaboraba las estructuras metálicas en las que se acondicionó la cocaína.
La sentencia contra Dewald incluyó el pago de una reparación civil por 700.000 soles (208.000 dólares ó 177.000 euros), y de 350.000 soles (104.000 dólares ó 88.500 euros) para Toupin y Bajak.
