“Informamos que la doctora Cristina Fernández de Kirchner finalizó su internación por su cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, por lo que ha sido dada de alta”, anunció el parte del Sanatorio Otamendi difundido este sábado.
El informe agregó que “previamente se retiró el drenaje peritoneal y pasó a tratamiento antibiótico vía oral” y subrayó que Fernández continuará recibiendo atención en su domicilio por parte de su equipo médico personal.
El pasado 20 de diciembre, la expresidenta, de 72 años, fue trasladada de urgencia a la clínica desde su vivienda en Buenos Aires, donde cumple desde junio pasado bajo el régimen de prisión domiciliaria con una condena a seis años de cárcel por irregularidades en la concesión de obras viales.
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Su ingreso al Sanatorio Otamendi requirió una autorización judicial y representó su primera salida de su domicilio desde que comenzó a cumplir la condena en su contra.
Fernández fue operada de urgencia por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada y luego presentó un íleo -una parálisis temporal del intestino-, una complicación postoperatoria común pero que la obligó a pasar tanto la Navidad como el fin de año en la clínica.
La condena contra Fernández quedó firme el 17 de junio pasado, tras la ratificación de la sentencia en el caso conocido como ‘Vialidad’, en el que fue declarada culpable de irregularidades en la concesión de obras públicas en la provincia de Santa Cruz durante su Gobierno (2007-2015) y el de su difunto esposo, Néstor Kirchner (2003-2007).
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A los seis años de prisión se suma además la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Desde el pasado 6 de noviembre, Fernández afronta un nuevo juicio -al que asiste virtualmente- por la causa de corrupción conocida como ‘los cuadernos de las coimas’, en la que se la acusa de liderar una asociación ilícita de 86 personas para recaudar sobornos de empresarios a cambio de contratos públicos entre 2003 y 2015.
