“Que algunas personas, bajo diversos títulos y nombres, actúen con el objetivo de destruir y generar inseguridad, colocándose detrás de comerciantes creyentes y revolucionarios y abusando de sus protestas para provocar disturbios, no es en absoluto aceptable”, afirmó Jameneí en un acto por el sexto aniversario de la muerte del general de la Guardia Revolucionaria Qasem Soleimani, fallecido el 3 de enero de 2020 en un ataque estadounidense con drones en el aeropuerto de Bagdad.
La máxima autoridad política y religiosa de Irán llamó a “poner en su sitio” a los alborotadores, a quienes consideró actores de países enemigos, en alusión a Israel y Estados Unidos.
“Que un grupo de individuos incitados, mercenarios del enemigo, se coloquen detrás de los comerciantes y lancen consignas contra el islam, contra Irán y contra la República Islámica es verdaderamente grave”, agregó.
Sin embargo, Jameneí pidió a las autoridades distinguir entre los alborotadores y los comerciantes que han protestado por el deterioro de la situación económica del país.
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“No se puede confrontar a la República Islámica ni al sistema islámico en nombre del bazar y de los comerciantes”, aseveró, en referencia a las consignas que se han coreado contra la República Islámica en las manifestaciones que han tenido lugar desde el domingo pasado en decenas de ciudades del país.
Las concentraciones fueron protagonizadas en un principio por los comerciantes del Gran Bazar de Teherán y de otros centros comerciales del centro de la capital, pero se extendieron rápidamente a otras urbes, involucrando a diversos sectores de la sociedad.
En los primeros seis días de movilizaciones, al menos ocho personas han perdido la vida en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, según la ONG opositora Hrana, con sede en EE. UU.
En algunos vídeos publicados por Hrana y otros activistas en redes sociales se escuchan disparos de las fuerzas antimotines contra los manifestantes.
Irán atraviesa una crisis económica, marcada por una inflación anual del 42 %, mientras que la inflación punto a punto en diciembre superó el 52 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Además, el rial se ha venido devaluando, presionado por las sanciones impuestas por Estados Unidos y la ONU por el programa nuclear de Teherán.
