Aunque Budánov había sido uno de los posibles candidatos barajados durante semanas tras la salida de Yermak, su nombramiento, anunciado el viernes, fue una relativa sorpresa.
Budánov es conocido sobre todo por sus audaces operaciones militares y aún se desconoce su capacidad para desempeñar con éxito un papel más político.
Sin embargo, el antiguo jefe de la inteligencia militar de Ucrania (GUR) no es ajeno a las apariciones públicas y se ha convertido en una de las figuras clave de la resistencia ucraniana desde que comenzó la invasión rusa hace casi cuatro años, a pesar de la naturaleza secreta del trabajo de sus servicios.
El nombramiento parece tener varios objetivos, y los observadores ucranianos destacan la visión estratégica de Budánov, su profundo conocimiento de Rusia y su popularidad entre los ucranianos.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El general, que el domingo cumplirá 40 años, ha participado personalmente en numerosas operaciones desde el inicio del conflicto entre Ucrania y Rusia en 2014.
En 2016, una pequeña unidad bajo su mando llevó a cabo una incursión en la península ocupada de Crimea, eliminando a un grupo de agentes de operaciones especiales rusos.
Budánov fue también una de las pocas voces del liderazgo ucraniano que, antes de febrero de 2022, coincidió con las evaluaciones de los servicios de inteligencia extranjeros de que Moscú estaba a punto de lanzar una gran operación militar.
Desde entonces, las unidades del GUR han combatido en duros sectores del frente, como el aeropuerto de Gostomel, cerca de Kiev, la isla de las Serpientes en el mar Negro, Bajmut y Pokrovsk, en la región oriental de Donetsk.
Budánov también supervisó varias operaciones en la retaguardia rusa, incluidos múltiples ataques con drones contra infraestructuras petroleras y objetivos militares rusos.
El nombramiento se considera un refuerzo para Zelenski en medio de la intensa presión de Washington y Moscú, después de que un escándalo de corrupción socavara la posición del presidente y obligara a la destitución de Yermak.
"Es una de las pocas figuras que piensa estratégicamente, con varios pasos de adelanto", subrayó Dmitró Kuleba, exministro de Asuntos Exteriores, en su canal de YouTube.
Según Kuleba, Budánov nunca ha tenido miedo de decirles a sus superiores cosas "desagradables", algo que Ucrania necesita en un momento en el que debe ser más eficiente para enfrentarse a un enemigo más grande.
Se espera que Budánov dé prioridad a las cuestiones de defensa, en línea con las prioridades que Zelenski esbozó en su presentación.
Muchos acogen con satisfacción este cambio, con la esperanza de que el Parlamento y el Gobierno, liderado por la primera ministra Yulia Sviridenko, ganen protagonismo.
El bloguero militar y proveedor de drones Serguí Sternenko sostiene que el cambio suscita la esperanza de que problemas largamente descuidados, como la vacilante movilización militar, puedan finalmente abordarse bajo el liderazgo de Budanov.
Budánov, que ya forma parte del equipo negociador de Ucrania, también se considera clave para las conversaciones con Estados Unidos, gracias a sus fuertes vínculos con los servicios de inteligencia estadounidenses y aliadas.
En este sentido, el nombramiento de Budánov es "una pesadilla" para Rusia, según el politólogo Oleg Saakian.
"Budánov tiene un profundo conocimiento de Rusia y podrá manejar al instante los datos relevantes en las conversaciones con los representantes estadounidenses", declaró Saakian a la radio 'NV'.
El nombramiento puede tener un significado político más profundo.
Gracias a los éxitos del GUR, Budánov se ha convertido en una de las figuras más populares de Ucrania y, según encuestas recientes, podría derrotar al presidente en funciones en una segunda vuelta de unas hipotéticas elecciones presidenciales.
Algunos analistas sugieren que Zelenski podría haber intentado eliminar al competidor o incluso preparar a un sucesor al nombrar a Budánov.
Saakian sostiene que sigue siendo una incógnita si Budánov mantendrá su popularidad en el cargo de la Oficina Presidencial, considerado un puesto "tóxico" por la opinión pública.
"Budánov difícilmente habría aceptado el cargo sin garantías de que tendría mucha libertad de acción, incluso en cuestiones de personal", escribió la editora del medio ucraniano en línea 'LB.ua', Sonia Koshkina.
La nueva dinámica de liderazgo se aclarará en los próximos días y semanas, señaló, a medida que continúen los nombramientos, incluido el sorprendente nombramiento del ministro de Transformación Digital, Mijailo Fedorov, de 34 años, como nuevo ministro de Defensa.
