Portavoz de Hamás en Gaza afirma que trabajan "24 horas" para encontrar al rehén muerto

/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2417

Gaza, 7 ene (EFE).- El portavoz de Hamás en Gaza, Hazem Qassam, afirmó que la organización islamista está haciendo "enormes esfuerzos las 24 horas del día" para cumplir con la entrega del cuerpo del último rehén en la Franja palestina, el del policía israelí Yan Gvili, a pesar de "las importantes complicaciones" que encuentran por "la destrucción generalizada" del enclave palestino.

En un vídeo enviado este miércoles a EFE, Qassam denuncia que, mientras, Israel incumple el alto el fuego "mediante la matanza de civiles", la expansión de la zona controlada por su Ejército y "la continuación de las restricciones de la ayuda y el cierre del cruce de Rafah", entre el sur de Gaza y Egipto.

Este mensaje se produce después de que se conociera que el brazo armado de Hamás, las Brigadas Al Qasam, buscan este miércoles en el barrio de Zeitún de la ciudad de Gaza los restos del policía israelí, bajo la supervisión de la Cruz Roja.

"Hamás continúa cumpliendo sus compromisos relacionados con el acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza, en particular en lo que respecta a la primera fase y al cierre y finalización completos del proceso de intercambio de prisioneros", asegura el portavoz.

Y añade que la organización está trabajando "24 horas" para completar el proceso de devolución de los rehenes israelíes, después de haber entregado -al comienzo del alto el fuego en octubre- los 20 cautivos que quedaban vivos en Gaza y luego, en un goteo, a 27 de los 28 muertos.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

"Hamás afirma que los mediadores deben tomar medidas serias y genuinas para obligar a la ocupación a cumplir los requisitos de la primera fase y cesar sus violaciones, así como a avanzar hacia la segunda fase", añade el portavoz.

El brazo armado de Hamás ya buscó a principios de diciembre el cuerpo de Gvili en el mismo barrio de la capital gazatí en el que ahora está llevando a cabo una nueva prospección.

La liberación de los 48 rehenes vivos y muertos de Gaza es uno de los compromisos que Hamás tiene que cumplir en la primera fase del acuerdo de tregua impulsado por Estados Unidos.

Desde su entrada en vigor el 10 de octubre, los islamistas llevan entregando los restos de estos cautivos en un goteo, debido, según han venido señalando, a los problemas que han enfrentado para poder hallarlos entre los miles de toneladas de escombros causados por los bombardeos israelíes.

Hamás también ha denunciado la falta de maquinaria pesada para llevar a cabo estas tareas y que Israel mató a muchos de los comandantes que se encargaban de vigilar y enterrar estos cuerpos.

El Gobierno israelí, sin embargo, ha reprochado a Hamás que haya prolongado esta entrega de cuerpos para evitar las negociaciones de la segunda fase en las que tienen que abordar, entre otros asuntos, el desarme de la milicia.

Tanto funcionarios de la Autoridad Palestina como de Hamás han visitado El Cairo durante estos últimos días para hablar sobre los avances para la segunda fase de la tregua y la apertura del paso de Rafah, que une Gaza con Egipto.

Medios israelíes apuntaron que el Gobierno de Benjamín Netanyahu no abrirá dicho paso hasta que Hamás entregue los restos del último rehén cautivo.

El cruce de Rafah, el principal punto de salida y entrada entre Gaza y el exterior y el único que no controlaba Israel, se mantiene prácticamente cerrado desde mayo de 2024 después de que el Ejército israelí ocupara la parte palestina de ese paso terrestre.

Hasta ahora, solo han estado abiertos los cruces de Zikim, Kerem Shalom y Kissufim, que operan en exclusiva para la entrada de ayuda humanitaria al enclave palestino, donde las autoridades israelíes inspeccionan los camiones antes de autorizar su ingreso o no en Gaza.

La reapertura de Rafah forma parte de la segunda fase del plan de paz de Trump en la Franja, que sustenta la tregua, junto con la retirada total de las tropas israelíes, el desarme de las milicias palestinas, la reconstrucción del devastado enclave palestino y la creación de un Gobierno de transición.