En la sesión de control al primer ministro en la Cámara de los Comunes, la primera de 2026, Starmer prometió hoy que la cámara baja podrá debatir y votar sobre ese despliegue, después de que el Reino Unido y Francia firmasen ayer martes en París una declaración de intenciones para enviar fuerzas a Ucrania si llega la paz.
Según esa declaración, los dos países tendrán centros militares en Ucrania.
Ante la repetida insistencia de la líder del Partido Conservador, Kemi Bandenoch, para que dijera cuántos soldados serían enviados, el líder laborista admitió que no hay una cifra definitiva y que eso se determinará una vez que se haga la planificación militar.
"Ayer estuve junto a nuestros aliados europeos y estadounidenses y al presidente (ucraniano, Volodímir) Zelenski en la reunión de la Coalición de la Voluntarios en París. Logramos avances reales en materia de garantías de seguridad, vitales para asegurar una paz justa y duradera", explicó el primer ministro.
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En París, se acordó "una declaración de intenciones para el despliegue de fuerzas en caso de un acuerdo de paz. Daremos a conocer los detalles en un comunicado lo antes posible.", dijo Starmer, sin aportar una fecha de cuándo lo hará.
"Mantendré a la cámara informada sobre la evolución de la situación y, si se desplegaran tropas según la declaración firmada, sometería el asunto a votación en la Cámara", puntualizó.
En un acalorado debate, Badenoch también acusó a Starmer de no haber hablado con el presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre los acontecimientos del sábado en Venezuela, donde las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro en un sorpresivo ataque militar.
En ese sentido, Starmer contestó que hablará con el líder estadounidense y recordó que ya lo hizo en dos ocasiones durante el pasado receso parlamentario por la Navidad.
Sobre Venezuela, el primer ministro se limitó a decir que la posición del Reino Unido es que Maduro no "era un presidente legítimo" y que debe haber una "transición pacífica a la democracia" en el país, pero que le corresponde a Estados Unidos justificar sus acciones a la luz del derecho internacional.
