Durante la audiencia, a la que asistieron la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, entre otros, León XIV aprovechó para resaltar la presencia en Roma de "tantos jóvenes y adolescentes de todas las naciones" durante el Año Santo.
El papa relató que "fue hermoso tocar con las manos su entusiasmo, ser testigos de su alegría, ver la seriedad con la que han rezado, meditado y celebrado".
"Todos, a diferentes niveles, somos responsables del futuro de los jóvenes, en el que está el futuro del mundo", afirmó León XIV durante la audiencia en el aula Pablo VI del Vaticano.
"¿Qué necesitan realmente los jóvenes? ¿Qué les ayuda a madurar y dar lo mejor de sí mismos? ¿Dónde pueden encontrar respuestas verdaderas a las preguntas más profundas que llevan en el corazón?", se cuestionó el pontífice.
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León XIV afirmó que los jóvenes necesitan "modelos sanos que los orienten al bien, al amor y a la santidad", citando como ejemplos a los jóvenes santos italianos Carlo Acutis y Piergiorgio Frassati, recientemente canonizados.
En la audiencia, que contó con la presencia de autoridades civiles y eclesiásticas, fuerzas de seguridad y centenares de voluntarios, el papa agradeció la contribución de todos en el desarrollo de los eventos Jubilares.
En concreto, expresó su agradecimiento a los más de 5.000 voluntarios que han trabajado en el Jubileo, resaltando su "contribución a menudo oculta, siempre exigente y llena de responsabilidad".
"Gracias a vosotros, Roma ha ofrecido a todos su rostro de casa acogedora, de comunidad abierta, jovial y al mismo tiempo discreta y respetuosa", afirmó el pontífice.
Al final de la audiencia, el papa entregó a los presentes una miniatura de la cruz del Jubileo como símbolo de reconocimiento por su trabajo.
