Cientos de beduinos protestan ante oficina de Netanyahu tras violencia policial en Néguev

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Jerusalén, 11 ene (EFE).- Centenares de miembros de aldeas beduinas del desierto del Néguev (sur de Israel) se manifestaron este domingo a las puertas de la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para exigir que detenga operativos policiales y del Ejército que han sacudido sus comunidades en las últimas semanas.

Los manifestantes de estas aldeas, muchos de los cuales son reconocidos y cuentan con ciudadanía israelí a pesar de representar una minoría árabe y musulmana practicante, pidieron también acabar con "políticas de discriminación y empobrecimiento" contra los beduinos, según rezaban muchas de las pancartas que portaban.

"Sufrimos violencia por parte de las autoridades, asaltan civiles, destruyen coches, demuelen nuestras casas, utilizan gases lacrimógenos y granadas aturdidoras contra nosotros... Nos quieren expulsar de nuestra tierra sea como sea", expresó a EFE con efusividad Munzer Tarabin, portavoz del pueblo Tarabin al Sana.

Esta localidad, de apenas 1.200 habitantes de la tribu Tarabin, ha sido el epicentro de la violencia gubernamental contra los beduinos a través de intensas redadas desde el pasado 26 de diciembre.

Sin embargo, esta mañana, tras 16 días de despliegue, la Policía y el Ejército israelíes han abandonado Tarabin al Sana, después de que el Consejo Regional Al Kasom -al que pertenece el pequeño municipio- presentara una demanda pidiendo la salida de agentes y soldados alegando que era ilegal cortar la entrada al pueblo con barreras de hormigón.

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Habitantes de Tarabin al Sana relataron desde la manifestación a EFE que, a pesar de esta decisión, esperan que los operativos, que según el Gobierno de Netanyahu persiguen acabar con el tráfico de armas y drogas desde Egipto, regresen próximamente a su comunidad.

En una visita el miércoles a varias comunidades judías del Néguev, Netanyahu aseguró que, con esta operación llamada 'Nuevo Orden', su Ejecutivo busca "devolverlo al Estado de Israel" y a partir de ahora favorecerá allí una política de "asentamientos (judíos) a una escala sin precedentes".

Más allá del primer ministro israelí, el personaje que condensa mayor rechazo por parte de los beduinos es el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, un colono extremista de ultraderecha que felicitó a los policías que días atrás mataron al padre de familia Mohammed Tarabin en una redada en Tarabin al Sana.

"Es un ser malvado, busca que las comunidades árabes desaparezcamos de Israel y lo más triste de todo es que ni siquiera tiene que esconderse para decirlo", afirmó Atef Abu Rabia mientras levantaba una pancarta con la cara de Ben Gvir con la frase "asesino de beduinos".

A su lado, Layla Obaida tomaba fotos con su móvil a un cartel casi a tamaño real en el que aparece Mohammed Tarabin junto con el texto "mártir de la verdad y la dignidad".

"Es muy triste, era padre de siete hijos. Creo que su asesinato nos ha unido aún más", aseguró Obaida a EFE mientras subía la foto a sus redes sociales.

A la manifestación también se sumaron varias oenegés israelíes a favor de la convivencia como Standing Together o Mothers' Cry, grupos marxistas como el Movimiento de Lucha Socialista, e integrantes del partido Hadash (árabe-israelí de ideología comunista) y Ta'al (árabe-israelí laico).

"La idea de vaciar el Néguev no es nueva. Es obvio que en este país los judíos tenemos unos privilegios que los árabes no, y el Gobierno radical quiere tomarlo por la fuerza y extender asentamientos. Eso crea más violencia y no permite que vivamos en paz", aseguró Michal Brody, miembro del colectivo Mothers' Cry a EFE.

Según el portal académico beduino Nagabiya, en el Néguev había en 2022 unos 305.000 beduinos viviendo (aunque algunos pertenecen a comunidades no reconocidas), lo que representa un 22 % de la población del sur de Israel y el 3,2 % del total del país.

De origen nómada o seminómada, han sufrido un proceso de sedentarización forzada desde la creación del Estado de Israel en 1948, que sigue sin otorgar ciudadanía a algunas comunidades que se oponen a abandonar sus costumbres.

Por el contrario, entre las segundas y terceras generaciones de beduinos ciudadanos de Israel, que han crecido integrados en urbes del centro y norte del país, existe un notable apoyo al Estado y muchos de ellos incluso se alistan al Ejército de forma voluntaria.

Además, cuando se produjeron los brutales atentados de Hamás el 7 de octubre de 2023, un buen número de beduinos del Néguev colaboró activamente con las Fuerzas de Defensa de Israel en la respuesta militar y en las labores de rescate.