El primer ministro canadiense llega a China para reconducir las relaciones y el comercio

/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2419

Pekín, 14 ene (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, inicia este miércoles la primera visita de un líder de su país a China en casi una década marcada por tensiones con el gigante asiático y por el deterioro de los lazos entre Ottawa y Washington tras el regreso de Donald Trump al poder.

Carney, que permanecerá tres días en China, se reunirá con el presidente chino, Xi Jinping, y su primer ministro, Li Qiang, así como con otros líderes políticos y empresariales con la intención de acercar posturas con Pekín para mejorar la posición estratégica y comercial de Canadá.

Los gobernantes de ambos países ya mantuvieron un primer contacto a finales del año pasado en Corea del Sur, donde se reunieron en los márgenes de la cumbre de la APEC y el canadiense aceptó una invitación de su homólogo para visitar China.

El propio Carney ha dejado claro que su presencia en el país asiático es una respuesta directa a la transformación del panorama comercial y político que está suponiendo la segunda presidencia de Trump, quien ha impuesto elevados aranceles a Canadá a pesar de ser su principal socio económico (China es el segundo).

La visita puede así suponer un giro en las relaciones comerciales entre Pekín y Ottawa después de dos años intercambiándose golpes, como los aranceles que Canadá, a instancias de Washington, impuso a China en agosto de 2024, gravando un 100 % a los vehículos eléctricos chinos y un 25 % al acero y al aluminio.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

En respuesta, las autoridades chinas aplicaron en 2025 a las importaciones de aceite de colza canadiense tasas del 100 %, a las de semilla de colza un 76 %, y al porcino y a la pesca un 25 %, lo que está causando graves problemas a los productores canadienses.

En el pasado, Pekin ha indicado que podría eliminar los aranceles a los productos canadienses a cambio de que Ottawa haga lo propio con las trabas a los vehículos chinos.

Se espera que Xi y Carney presidan durante la visita la firma de acuerdos que según analistas podrían extenderse a ámbitos como el comercial y el energético, algo de especial relevancia ahora que la intervención estadounidense en Venezuela podría provocar una disminución de sus importaciones de crudo canadiense.

El Gobierno de Carney tiene interés en reducir su dependencia comercial de EE.UU., destino del 76 % de sus exportaciones, a lo que se suman las fricciones causadas por la belicosidad de Trump, que ha expresado su intención de anexar Canadá.

Aunque el anterior primer ministro, Justin Trudeau, intentó ampliar el comercio entre su país y China, las relaciones se deterioraron en diciembre de 2018 cuando las autoridades canadienses detuvieron a petición de EE.UU. a la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, acusada de violar las sanciones impuestas por Washington contra Irán.

Las autoridades chinas, en represalia, arrestaron a dos ciudadanos canadienses, el exdiplomático Michael Kovrig y el empresario Michael Spavor, a quienes acusaron de espionaje, además de imponer sanciones comerciales a Canadá.

Las relaciones diplomáticas entre los dos países no empezaron a mejorar hasta que en 2021 Meng, Kovrig y Spavor fueron liberados en un acuerdo a tres bandas entre Canadá, Estados Unidos y China.

En 2023, sin embargo, los servicios de inteligencia canadienses filtraron que China, junto con India, habían interferido en las elecciones generales de Canadá y acusaron a políticos del país de trabajar para las autoridades de Pekín, en un escándalo que se saldó con la expulsión de un diplomático chino.