La defensa de este territorio del Ártico y su encaje en la alianza atlántica y en el marco de seguridad de la UE están en el foco ante las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de hacerse con el control de Groenlandia, y mientras Dinamarca y otros países europeos planean reforzar su despliegue militar en la isla.
El artículo 42.7 del Tratado de la UE establece que, si un país de la Unión es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros le deberán prestar ayuda y asistencia "con todos los medios a su alcance".
Una portavoz comunitaria afirmó hoy que Groenlandia "en principio queda cubierta" por esta cláusula, aunque añadió que por el momento recurrir a la misma no está sobre la mesa al no haberse llegado a ese extremo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró por su parte que Groenlandia puede contar con la UE "política, económica y financieramente" ante las amenazas de Trump, y subrayó que el Ártico y su seguridad son "cuestiones clave" para el bloque comunitario.
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El citado artículo 42.7 ha sido invocado hasta la fecha una única vez, en noviembre de 2015 tras los atentados terroristas yihadistas de París, a fin de recabar apoyos de los Estados miembros en su acción contra el Estado Islámico o en operaciones internacionales.
Formulado en el Tratado de Lisboa, en vigor desde diciembre de 2009, el artículo dice que si un Estado miembro es "víctima de una agresión en su territorio", los demás "le deberán prestar ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance", de acuerdo con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas.
Precisa que ello se hará "sin perjuicio del carácter específico de la política de Seguridad y Defensa de determinados Estados miembros", y añade que los compromisos y la cooperación de los países "seguirán ajustándose a los compromisos adquiridos en el marco de la OTAN".
El artículo 42.7 del TUE guarda similitudes con el artículo 5 sobre defensa colectiva del Tratado del Atlántico Norte, firmado en Washington el 4 de abril de 1949 y fundacional de la OTAN, y que también cubre a Groenlandia.
Este artículo señala que si se produce un ataque armado contra algún aliado, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todos, y en consecuencia, cada uno de ellos, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudará a la parte o partes atacadas.
Para ello podrá recurrir a las medidas que juzgue necesarias, "incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte".
Fuentes aliadas indicaron hoy a EFE que la OTAN permanece "en estrecho contacto con las autoridades danesas" y recordaron que los aliados "coinciden en que la seguridad en el Ártico es una prioridad, y la Alianza mantiene una presencia marítima constante en la región del Ártico y el Alto Norte para preservar la paz y la estabilidad y salvaguardar nuestros intereses comunes en la región".
Así, la Alianza está "estudiando activamente cómo mejorar aún más la seguridad en el Ártico", mientras que los aliados, individualmente, en colaboración con otros y a través de la OTAN, participan en ejercicios, llevan a cabo operaciones de presencia marítima y participan en entrenamientos que apoyan la disuasión y la defensa en condiciones árticas.
Los expertos consideran que, en teoría, el artículo 42.7 del TUE permitiría a un estado miembro solicitar la ayuda de otros países comunitarios incluso en el caso de que la agresión bélica viniera de dentro de la OTAN, aunque señalan que se trataría de un escenario inexplorado y difícilmente previsible debido a que la mayoría de las capacidades y decisiones militares de 23 de los países de la UE están estrechamente vinculadas a la Alianza Atlántica.
La propia Von der Leyen enfatizó que las discusiones sobre la seguridad del Ártico deben tratarse principalmente en la OTAN y apuntó a que la UE seguirá trabajando en ello "con todos sus socios", entre los que incluyó explícitamente a Estados Unidos.
