“El primer paso significativo en las negociaciones entre el actual accionista mayoritario, Gazpromneft, y MOL se espera para los próximos días”, declaró Szijjarto en rueda de prensa en Belgrado tras reunirse con la ministra serbia de Energía, Dubravka Djedovic Handanovic, informa la televisión pública serbia RTS.
El Gobierno húngaro apoya esa operación, explicó, porque supondría un gran avance para la seguridad de los suministros de una de las fuentes de energía más importantes a Europa central.
Rusia posee el 56,1 % de NIS a través de las compañías Gazprom Neft y Gazprom, mientras que el Gobierno de Serbia controla el 29,9 % y el resto está en manos de accionistas minoritarios.
La empresa está desde octubre bajo sanciones de Estados Unidos, que trata de impedir que Rusia utilice los ingresos de la energía para financiar la guerra provocada por su invasión de Ucrania.
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Para levantar las sanciones, cuya entrada en vigor se ha aplazado varias veces desde comienzos de 2025, el Washington exige la salida de los propietarios rusos de NIS.
La ministra serbia expresó su esperanza de el acuerdo con MOL se firme antes de la próxima semana.
Serbia y Hungría pedirán entonces al Gobierno estadounidense aque extienda la licencia de operación concedida hasta el 24 de marzo, para dar tiempo a que se concluyan las negociaciones sin que la refinería de NIS en Pancevo sea obligada a cerrar.
La incertidumbre en torno al funcionamiento de la refinería ya ha dejado una profunda huella en la producción industrial, de forma que si la crisis de NIS no se resuelve pronto, la producción industrial podría estancarse en 2026, declaró hoy a RTS Ivan Nikolić, presidente del Consejo de Administración del Banco Nacional de Serbia (NBS).
