Rusia aún espera respuesta de EEUU sobre prolongación de START III que expira en febrero

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Moscú, 15 ene (EFE).- El Kremlin aseguró hoy que aún está a la espera de la respuesta de Estados Unidos a su propuesta de prolongar un año los límites al armamento estratégico contemplados por el START III, el último tratado de desarme nuclear aún vigente entre ambos países y que expira el 4 de febrero.

"No, no hemos recibido respuesta. Sin duda, esperamos respuesta a la iniciativa de (el presidente ruso, Vladímir) Putin. Lo consideramos un tema muy importante", dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su primera rueda de prensa telefónica de 2026.

Putin propuso en septiembre de 2025 a su colega estadounidense, Donald Trump, prolongar por un plazo de doce meses el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START), iniciativa que éste calificó de "buena idea".

Calificó de paso "erróneo" y "corto de miras" desde "muchos puntos de vista" una posible renuncia definitiva de Washington al tratado, que fue firmado en abril de 2010 por los entonces presidentes estadounidense, Barack Obama, y ruso, Dmitri Medvédev.

En cuanto a la posible inclusión del arsenal de China en el tratado, Peskov consideró hoy que dicho acuerdo es "muy complicado" y recordó la postura rusa de que también se incluya el armamento estratégico de Francia y el Reino Unido.

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Varios altos funcionarios rusos como el viceministro de Exteriores, Serguéi Riabkov, han advertido del riesgo de una posible escalada nuclear si no se prolonga el START.

Al proponer su prolongación, Putin aseguró que esa medida "solo será viable con la condición de que EE.UU. actúe de manera análoga y no dé pasos que minen o destruyan la actual equivalencia de potenciales de disuasión".

Rusia suspendió la aplicación del tratado, aunque no llegó a denunciarlo, el 21 de febrero de 2023, tras lo que los especialistas occidentales no han podido inspeccionar las instalaciones rusas.

El tratado limita el número de armas nucleares estratégicas, con un máximo de 1.550 cabezas nucleares y 700 sistemas balísticos para cada una de las dos potencias, en tierra, mar o aire.

A su vez, Putin aseguró que Rusia sólo se planteará reanudar en un polígono ártico (Nueva Zembla) los ensayos nucleares suspendidos por la URSS en 1990 si Washington vuelve a realizar dichas pruebas.