“Lo ocurrido hace cuatro días no fue una elección; fue una toma del poder premeditada y un golpe militar contra la soberanía del pueblo ugandés, supervisado en beneficio del dictador Yoweri Museveni (…) al utilizar la ‘votación’ como cortina de humo para perpetuar su brutal ocupación militar y el dominio de un clan familiar”, indicó la Red Panafricana de Solidaridad en un comunicado conjunto.
Según las organizaciones, el registro de votantes habría sido manipulado por la Comisión Electoral de Uganda (EC) hasta alcanzar los 21,6 millones de inscritos, para hacerlo coincidir con las cifras del Movimiento de Resistencia Nacional (NRM) -partido de Museveni-, que afirma contar con 20,1 millones de afiliados.
“El registro del NRM habría crecido más de un 100 % respecto a los ocho millones de miembros conocidos en las elecciones de 2021”, agregó el documento.
La Red Panafricana afirmó que auditorías de ONGs y partidos políticos revelaron que la EC “envenenó” los registros electorales con duplicados de personas, datos biométricos de fallecidos, menores de edad y “fantasmas”, es decir, individuos inexistentes.
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La coalición sostuvo que la supuesta manipulación se evidencia al comparar los márgenes de victoria de Museveni en 2021 y 2026, ya que en los primeros el mandatario se adjudicó una ventaja de 2,41 millones de votos sobre su rival, el cantante y líder opositor Bobi Wine, cuyo nombre real es Robert Kyagulanyi.
En 2026, esa diferencia se elevó a 5,2 millones y la variación entre ambos márgenes arroja unos 2,79 millones de votos, cifra que coincide con los 2,7 millones que Museveni ha afirmado que le fueron “robados” en 2021.
Según los denunciantes, esto indicaría que el resultado de 2026 fue inflado de forma deliberada para compensar esa supuesta pérdida y garantizar una victoria superior al 70 %, mediante un cálculo previo y no a partir de un recuento real.
Además, acusaron al Ejército y a “unidades especiales de seguridad” de convertir el proceso electoral en una “operación militar”, dónde al menos medio centenar de personas murieron y miles de ciudadanos permanecen detenidos o desaparecidos, unos datos que EFE no pudo verificar de manera independiente.
“Las cifras más recientes indican que hay miles de personas detenidas, entre ellas desaparecidas, y alrededor de 50 fallecidos”, dijo la coordinadora de la Red Panafricana de Solidaridad, Mwanase Ahmed, en rueda de prensa.
La coalición criticó a la Unión Africana (UA) por felicitar prematuramente a Museveni y avalar un resultado del 71,65 % pese a que se bloqueó el acceso Internet, se reprimió a la población y arrestó a opositores.
También acusaron a la Comunidad de África Oriental (EAC) de complicidad en el fraude electoral en Uganda, al considerar que su misión de observación “blanqueó” una ocupación militar al omitir hechos como asesinatos, desapariciones de observadores y el relleno de urnas.
Por último, pidieron a la comunidad internacional que aplique prohibiciones de viaje y congelación de activos contra los responsables del “fraude electoral y de la represión”.
“El régimen cree que puede controlar el relato bloqueando internet, arrestando a actores cívicos y desplegando un golpe electoral militarizado. Se equivocan. No se puede ocultar el latido de una nación que ha decidido ser libre. La lucha por la victoria del 15 de enero acaba de comenzar”, concluyó el documento.
Según los resultados oficiales, la EC dio por vencedor a Museveni, de 81 años y en el poder desde 1986, con un 71,65 % de los votos, mientras que Wine, de 43 años, quedó en segundo lugar con el 24,72 %.
Wine permanece en paradero desconocido después de denunciar que su residencia a las afueras de la capital, Kampala, fuera asaltada la noche del viernes pasado en una redada de la Policía y el Ejército.
