Si el nivel de protagonismo en el Foro que se celebra hasta el próximo viernes en esa población alpina se mide por el revuelo que generan las declaraciones que dan a la prensa, en esta jornada el ponente más destacado fue el presidente francés, Emmanuel Macron.
Tras su intervención ante el plenario, el líder galo, con gafas oscuras por un derrame ocular, atravesó el Centro de Congresos de la población alpina rodeado por un enjambre de informadores, con un tramo de escaleras incluido, ante los que se paró en varias ocasiones, para nerviosismo de sus asesores y personal de seguridad, y frustración de muchos informadores incapaces de escucharle.
La tensión entre Estados Unidos y Europa por Groenlandia se trasladó este martes al Foro de Davos, donde las principales intervenciones giraron en torno a la tensión generada entre Estados Unidos y Europa por las presiones anexionistas de presidente Donald Trump sobre la gran isla ártica.
Las más destacadas, la de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que anunció que la respuesta europea sería “firme, unida y proporcional”; del mandatario francés, Emmanuel Macron, que volvió a reclamar el uso del mecanismo anticoerción si fuese necesario, y del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, que recomendó a la UE que “respire hondo”.
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En su intervención en Davos, el primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró que el mundo está padeciendo “una ruptura” y no “una transición”, en la que “las grandes potencias” están utilizando la “integración económica como un arma”.

“No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación”, dijo Carney. El primer ministro canadiense utilizó el ensayo ‘The Power of the Powerless’ del autor checo y antiguo presidente de la República Checa, Václav Havel, para ilustrar la situación actual en la que parece que “el orden mundial basado en normas está apagándose”, “los poderosos pueden hacer lo que quieren y los débiles deben sufrir”.
Ni se han producido en Davos y ni siquiera son reales, pero las dos imágenes generadas por inteligencia artificial y publicadas por Trump en su red social, Truth Social, se han convertido en las fotos del día y han marcado los debates en el Foro Económico Mundial.
En una de las imágenes, Trump aparece plantando la bandera estadounidense flanqueado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y por el vicepresidente, JD Vance. “Groenlandia, territorio estadounidense”, añade un cartel clavado en el suelo rocoso, con 2026 como fecha en vigor.

En la segunda, aprovecha la foto de una reunión real que celebró en agosto en la Casa Blanca con algunos de los principales líderes europeos para incluir en esa cita en el Despacho Oval un mapa en el que el territorio estadounidense se extiende a Canadá y Venezuela.
Durante el Foro Económico Mundial (WEF), la delegación de Estados Unidos, liderada por el presidente Donald Trump, tendrá su base de operaciones, su “USA House”, en una iglesia evangélica de la población alpina, un edificio que ya ha servido de sede durante anteriores encuentros de líderes mundiales en Davos a empresas y eventos.
La iglesia está cercana a la arteria principal de Davos, la famosa Promenade, y sirve como cuartel general de la delegación estadounidense, como espacio para hacer contactos y para celebrar reuniones estratégicas. Sobre su fachada pueden verse letreros alusivos a los 250 años de la independencia de Estados Unidos. La delegación estadounidense, no obstante, cuenta con otros espacios de reuniones durante el Foro
