“La Fiscalía de Teherán ha abierto casos judiciales contra 15 figuras del ámbito deportivo y artístico, y también contra 10 firmantes de un comunicado de la Casa del Cine”, informó este martes la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní, que sin embargo no mencionó los nombres de los acusados.
El medio agregó que, además, se han identificado unos 60 cafés acusados de haber apoyado “directa o indirectamente” las protestas, y se han confiscado bienes de algunos de los imputados.
Según la Fiscalía, las investigaciones se centran en personas y colectivos que, presuntamente, respaldaron las convocatorias de los días 8 y 9 de enero, jornadas en las que las protestas alcanzaron su punto álgido y se enfrentaron a una dura represión.
Las autoridades judiciales han denunciado que durante esas movilizaciones se produjeron graves daños a bienes públicos y privados, así como la muerte de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, por lo que responsabilizan a actores “terroristas” de Estados Unidos e Israel.
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Algunas figuras del mundo del deporte y artístico en Irán han defendido en redes sociales el derecho de los ciudadanos a protestar.
Asimismo, la Casa del Cine de Irán difundió un comunicado el 8 de enero en el que respaldó las movilizaciones ciudadanas y criticó duramente el “uso de la violencia” contra los manifestantes.
“La calle es la única opción que queda para un pueblo que no encuentra ningún canal para expresar sus protestas. Nosotros, los cineastas, como parte de la sociedad, estamos unidos y solidarios con el pueblo agotado de Irán”, reza el comunicado, sin mencionar los nombres de los firmantes.
La apertura de casos contra figuras públicas forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno para frenar cualquier respaldo a las protestas, que estallaron a finales de diciembre por el deterioro económico y se extendieron rápidamente por todo el país pidiendo el fin de la República Islámica.
Las autoridades judiciales sostienen que las protestas derivaron en “actos terroristas”, por lo que culpan a Estados Unidos e Israel.
En este sentido, la Fiscalía de Teherán también ha presentado cargos contra una agencia de noticias y un sitio web, cuyos nombres no han hecho públicos, por publicar “noticias falsas” sobre la supuesta participación de algunos indultados de la revuelta de 2022 en las recientes movilizaciones.
Asimismo, la agencia ISNA informó ayer de la suspensión del diario reformista Hammihan por su cobertura de las protestas con un enfoque diferente al de la versión oficial de la República Islámica.
El Poder Judicial de Irán prometió el domingo “fuertes castigos” para quienes incitaron a la violencia en las protestas.
El líder supremo de Irán reconoció el sábado la muerte de “varios miles” de personas durante las manifestaciones, calificando los hechos como un complot estadounidense con el fin de “devorar” Irán.
ONGs opositoras iraníes en el exilio han cifrado en 3.428 los muertos por la represión estatal y en 19.000 los detenidos.
