"Lamento y rechazo profundamente las comparaciones", señaló el gobernante en una rueda de prensa ofrecida en el Palacio de Gobierno de Lima luego de que acudiera al Congreso a ofrecer explicaciones sobre este tema.
Jerí respondió de esa manera al ser cuestionado por las posibles similitudes entre sus reuniones y algunos encuentros y regalos que recibió Boluarte durante su gestión, entre ellos el préstamo de relojes de lujo por un gobernador regional.
Los encuentros con el empresario Zhihua Yang, que se realizaron fuera del Palacio de Gobierno y solo se conocieron cuando fueron revelados por la prensa, también llevaron a que se recuerden unas criticadas reuniones fuera del Palacio de Gobierno, y del registro oficial, que tuvo Castillo en el inicio de su mandato, en una casa en el centro de Lima.
Hasta el momento se conoce que Jerí acudió encapuchado cerca de la medianoche el 26 de diciembre y acompañado del ministro del Interior, Vicente Tiburcio, al restaurante de propiedad del empresario chino y contratista del Estado Zhihua 'Johnny' Yang; y el 6 de enero visitó una tienda del mismo empresario que había sido clausurada por autoridades municipales.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Jerí dijo, al respecto, que en la tienda no se le cobró por una serie de compras que había hecho, a pesar de que "demostró la plena voluntad" de hacerlo, y terminó aceptando "una cortesía".
También explicó que, en una conversación telefónica que tuvo en ese lugar, en la que se le vio muy ofuscado, estaba hablando con la jefa de prensa del Palacio de Gobierno tras enterarse que no se podía difundir un video que había grabado para promover actividades del Instituto Peruano del Deporte (IPD).
El gobernante reiteró, en ese sentido, su voluntad de aceptar que se le levante el secreto de las comunicaciones si esto es pedido por la Fiscalía, pero aseguró que no puede hacerlo a iniciativa propia ante los medios porque en su celular también hay archivos que implican temas de seguridad y secretos de Estado.
Durante su presentación ante la Comisión de Fiscalización del Congreso, Jerí denunció un complot en su contra y una clara intención de desestabilizar el país, tras la revelación de los videos sobre sus reuniones, y reiteró que no ha mentido al país y se pretende que actividades cotidianas que realiza, como ir a un restaurante o una tienda, tengan un trasfondo "malicioso".
El mandatario, quien recientemente cumplió cien días en el cargo tras haber reemplazado a la destituida Boluarte en su condición de presidente del Congreso, negó "categóricamente" que cometiera algún acto irregular durante su visita al chifa (restaurante de comida peruano-china) y dijo que visitó la tienda de propiedad del empresario chino para comprar caramelos y cuadros, entre otros productos.
"Hay un ánimo de querer desestabilizar el país, y de romper la imparcialidad del presidente en un proceso electoral. ¿De quién? Las investigaciones lo dirán", sostuvo el presidente antes de reiterar que no piensa dimitir porque eso implicaría admitir que cometió alguna irregularidad o un hecho ilícito.
