China se ofrece como "ancla estabilizadora" ante la creciente fragmentación global

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Pekín, 23 ene (EFE).- China se ofreció este viernes como un "ancla estabilizadora" en un contexto internacional marcado por la creciente fragmentación y las tensiones geopolíticas, tras una semana dominada por los debates sobre seguridad, comercio y gobernanza global en el Foro Económico Mundial de Davos.

El mensaje fue transmitido hoy por el portavoz del Ministerio de Exteriores chino Guo Jiakun en la rueda de prensa diaria, al valorar la reunión anual del foro celebrada esta semana en la localidad suiza.

Guo aludió a la intervención en Davos del viceprimer ministro y principal negociador comercial chino, He Lifeng, quien defendió el respeto recíproco basado en la "consulta en pie de igualdad".

"El mundo afronta cada vez más factores de incertidumbre y desestabilización", afirmó el portavoz, quien sostuvo que "cuanto más complejo es el entorno internacional, mayor es la necesidad de reforzar la cooperación mediante el diálogo".

Guo añadió que "independientemente de cómo evolucione la situación internacional", China "actuará como un ancla estabilizadora" y dijo que Pekín está dispuesto a "trabajar con todas las partes para reducir diferencias mediante el diálogo, fortalecer la confianza mutua a través de la cooperación y cumplir los compromisos con acciones concretas".

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Las declaraciones se producen tras una semana marcada en Davos por la presencia del presidente estadounidense, Donald Trump, y por la reactivación del debate sobre la seguridad europea, la guerra de Ucrania, la situación en Gaza y el papel de la OTAN en el Ártico.

En ese contexto, el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvieron este viernes una conversación telefónica en la que apelaron a "situarse en el lado correcto de la historia" y subrayaron el papel de China y Brasil como "fuerzas constructivas" para salvaguardar la paz y promover la reforma de la gobernanza global.

Durante esa conversación, Xi rechazó las acusaciones externas contra Pekín y sostuvo que la supuesta "amenaza china" es "totalmente infundada", al tiempo que criticó las "acusaciones sin fundamento" y la práctica de "fabricar pretextos" para "buscar beneficios egoístas", en una referencia indirecta a recientes declaraciones occidentales sobre el Ártico y Groenlandia.