"Tarde o temprano, creo que llegaremos a acuerdos (para recuperar) algunas de ellas", dijo el ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, Sherif Fathy, en una entrevista con EFE en el marco de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que se celebra esta semana en Madrid.
La Piedra de Rosetta y el busto de la reina Nefertiti son dos de los mayores atractivos del Museo Británico de Londres y el Neues Museum de Berlín, respectivamente, y miles de turistas acuden también cada año al Louvre en París o el Metropolitan Museum of Art en Nueva York para contemplar otros tesoros del Egipto faraónico.
El Gobierno egipcio no ignora el potencial que tendría incluirlos en la colección del GEM, el mayor complejo arqueológico del mundo dedicado a una sola civilización, inaugurado en noviembre y que cuenta entre sus atractivos con el ajuar completo de Tutankamón.
"Siempre vamos a reclamar las antigüedades que salieron de Egipto de una forma legalmente dudosa", subrayó Fathy.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El ministro diferenció los tesoros que abandonaron el país "antes de que hubiera una ley que prohibía llevarse las antigüedades" de Egipto, porque "en algunos casos" las autoridades egipcias "llegaron a acuerdos" con aquellos que se llevaron piezas.
Esa ley egipcia data de 1835, mientras que otra norma de 1874 proclamó que todo el patrimonio aún por descubrir sería propiedad del Gobierno de Egipto, y la ley de antigüedades de 1983 reforzó el marco legal.
La Piedra de Rosetta fue descubierta por una expedición francesa en 1799 y dos años después acabó como botín de guerra para las tropas británicas, por lo que técnicamente queda fuera del marco legal citado por el ministro, pero aún así ha formado históricamente parte de las reclamaciones de los arqueólogos egipcios.
Lo mismo ocurre con el Zodiaco de Dendera, extraído con dinamita de un templo egipcio por los franceses en 1821 y expuesto en el Louvre; mientras que el busto de Nefertiti fue descubierto por los alemanes en 1912, después de aprobarse la ley egipcia citada por Fathy.
El famoso arqueólogo Zahi Hawass reclama desde hace décadas la devolución de esas tres piezas, y lo hace "con sus propias tácticas y estilo", pero el Gobierno egipcio intenta adoptar "un tono más responsable" y usar canales privados para perseguir ese objetivo, aseguró a EFE el ministro.
"No hablamos públicamente de estas cosas, lo hacemos por canales bilaterales, porque son asuntos delicados que implican a instituciones y países con los que tenemos muy buenas relaciones", añadió.
Sin hacer pronósticos sobre ningún tesoro en concreto, Fathy dijo que esos procesos dependen en parte de las "circunstancias políticas y diplomáticas a nivel mundial", y también de la voluntad de cooperación de los países implicados.
En los últimos años, Egipto ha logrado recuperar algunas antigüedades expoliadas: en 2021, por ejemplo, logró la restitución de unas 5.000 piezas que estaban en Museo de la Biblia de Washington, tras una negociación de cinco años.
