"El agitador y, quizás, insurgente Alex Pretti ha perdido mucho valor tras el video recientemente publicado", escribió el mandatario estadounidense en su red Truth Social en reacción a un vídeo difundido recientemente de un altercado del enfermero con un grupo de uniformados y que fue grabado once días antes de su muerte.
En las imágenes se puede ver cómo un grupo de al menos cinco agentes federales, fuertemente armados, sujetan a Pretti y lo tiran al suelo, después de que el hombre les grita insultos, golpea uno de sus coches y rompe una de las luces traseras.
El material no captura el inicio del altercado, pero muestra a Pretti junto a otros civiles gritando y haciendo sonar silbatos para avisar sobre la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), una de las tácticas usadas por las comunidades en Mineápolis y otras ciudades de EE.UU. para protestar contra las agresivas tácticas migratorias del Gobierno Trump.
Los agentes en el vídeo lanzan gas lacrimógeno y bolas de goma hacia los manifestantes y, eventualmente, sueltan a Pretti, se montan de nuevo en las camionetas y se desplazan fuera de la zona.
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En declaraciones a la cadena CBS News, el abogado que representa a la familia de Pretti confirmó que el hombre, quien trabajaba como enfermero en la unidad de cuidados intensivos para el Departamento de Veteranos, había sido "agredido violentamente por agentes de ICE" una semana antes de que fuera tiroteado.
"Nada de lo que sucedió una semana antes puede justificar el asesinato de Alex a manos de ICE", agregó el abogado.
Según la versión de Trump, el enfermero "grita y escupe en la cara a un agente del ICE muy tranquilo y controlado", algo que no muestran las imágenes difundidas sobre el altercado y "luego patea alocadamente un vehículo gubernamental nuevo y muy caro, con tanta fuerza y violencia que la luz trasera se rompió en pedazos".
Para el presidente, la acción de Pretti "fue una muestra de abuso e ira, a la vista de todos, desquiciado y fuera de control. El agente del ICE estaba tranquilo y sereno".
Las acusaciones de Trump contrastan con las de diversas ONG nacionales e internacionales y políticos que acusan precisamente a los agentes de inmigración de cometer abusos y de extralimitarse en sus funciones.
Pretti es el segundo civil que muere a manos de los agentes del Estado desde que el Gobierno Trump inició su operativo en Mineápolis, una ciudad gobernada por políticos de la oposición demócrata. La estadounidense Renée Good, de 37 años, fue también tiroteada por un agente de ICE el pasado 7 de enero, provocando una oleada de protestas en la ciudad.
