Uruguay impulsa proyecto para modernizar un sistema de transporte público deteriorado

/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2436

Montevideo, 30 ene (EFE).- La movilidad en Montevideo se concentra en el uso de autobuses y vehículos particulares, pero expertos y autoridades coinciden en que la ciudad alcanzó niveles de degradación tales que es necesario agilizar el transporte y modernizar la conectividad del área metropolitana, que incluye a San José y Canelones (provincias limítrofes).

La avenida 18 de Julio cada día es escenario de la misma puesta en escena: el silbido de las bocinas, la inspiración de los motores y el paso acelerado de quienes se esquivan entre sí para alcanzar el autobús.

Los autos no son ajenos a los colapsos de camino al este, a las filas de espera en los semáforos ni a la congestión en los accesos a Montevideo; por el contrario, los atrasos y la molestia son algo habitual en un día laboral.

El diagnóstico es que el sistema "exige una transformación profunda para mejorar la calidad del servicio", dice a EFE el director de Movilidad de la Intendencia de Montevideo, Germán Benítez.

En acuerdo con el Gobierno nacional, impulsan un proyecto para generar "una conexión que en forma rápida le brinde a la ciudadanía el mismo servicio que obtendrían con su auto, sin la complejidad de tener que estar esperando en el tránsito, buscando dónde estacionar, pagando combustible" ni exponerse a "eventos de congestión o de accidentabilidad", describe Benítez.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

"Se han hecho muchos cambios en el sistema de transporte, pero hay uno que cuesta alcanzar, que es la reducción de los tiempos de viaje", dice a EFE el director nacional de Transporte, Felipe Martín.

El experto en movilidad afirma que los autobuses no consiguen "cumplir las distancias en tiempos prudenciales" y que la solución es "eliminar obstáculos".

Al Gobierno llegaron distintas propuestas, desde un tranvía hasta un tren aéreo; pero las autoridades se inclinan por buses rápidos de tránsito eléctrico en dos troncales.

Estas dos líneas centrales partirían desde la Plaza Independencia ubicada en Ciudad Vieja, casco histórico de la ciudad, y se extenderían en dos direcciones: hacia Zonamérica, parque de negocios y tecnología ubicado en la periferia de Montevideo, y hacia Ciudad de la Costa, localizada frente al Río de la Plata en Canelones.

Implica aumentar la frecuencia de las "líneas alimentadoras", además de construir estaciones, pasos a desnivel en cruces y un tramo subterráneo en 18 de Julio.

En materia de financiamiento, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgó los primeros 10 millones de dólares de una línea de crédito por 500 millones.

También el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) ofreció otorgar hasta 300 millones y en las próximas semanas las autoridades se reunirán con representantes del Banco Mundial.

Mientras se discute la estructuración de la nueva gobernanza que dirigirá este sistema, Benitez y Martín coinciden en que las obras iniciarán en 2027.

El urbanista Diego Capandeguy identifica el problema de la movilidad como uno de los más graves que tiene Montevideo, pero ve dificultades en la propuesta del Gobierno.

El centro de la ciudad "está en un estado de CTI (un Centro de Tratamiento Intensivo) -realmente el nivel de degradación que tiene el centro de Montevideo es terrible"- y, si bien cualquier intervención podría mejorar la calidad de este punto del país, "el gran problema es que no tiene energía", analiza Capandeguy en diálogo con EFE.

Advierte de que el proyecto "es casi una operación de embellecimiento, pero que no va a cambiar el problema básico del centro, que es qué políticas concurrentes se hacen para aprovechar más metros cuadrados que hoy están subutilizados".

Capandeguy señala que el soterramiento de 18 de Julio puede tener "un impacto negativo", por arriesgar parte de la visibilidad del espacio urbano, aspecto primordial "para el disfrute de la ciudad".

Este es uno de los puntos más temidos por los comerciantes, ya que aún se discute si el soterramiento será o no a lo largo de toda la avenida.

En un artículo publicado en la revista del Instituto de Historia de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de la República, Capandeguy y su colega Thomas Sprechmann sugieren "reconceptualizar la ciudad como una Supra Montevideo".

La propuesta es mirar a la ciudad por lo que es y pensar soluciones a medida: "No juzgarla, no juzgar al que tiene motito, al que tiene vehículo, sino tratar de solucionar los extremos de las vulnerabilidades sociales y también usar paradigmas o modelos de referencia más contemporáneos".