El incendio provocó una inmensa columna de humo negro y el vertido de "una mínima cantidad" de hidrocarburo en un río, según informó la petrolera estatal Petroecuador.
Este fin de semana, ciudadanos se refirieron a problemas en su salud, como malestar en la garganta, fuertes dolores de cabeza, tos y picazón en el cuerpo, señaló la televisión Ecuavisa al anotar que las molestias se presentaron aparentemente tras la exposición al humo y al olor persistente en el ambiente.
Un ciudadano del barrio La Florida -donde residen al menos 4.000 personas-, aseveró que presenta problemas respiratorios, ardor en la garganta y problemas nasales.
Los moradores señalan que los niños han sido los más afectados, presentando episodios de tos y reacciones cutáneas.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El impacto del siniestro se extendió más allá de la homónima capital provincial, Esmeraldas, y avanzó al municipio de San Lorenzo, donde habitantes alertaron sobre la caída de lluvia "con partículas negras" y una coloración oscura en agua que recolectaron, señaló la televisión.
El médico Nelson Muela dijo que la inhalación de partículas contaminantes puede provocar diversas patologías y, en casos de exposición prolongada, derivar en complicaciones respiratorias.
Aseguró que a las unidades de salud ya han acudido "personas que tienen problemas respiratorios, de alergias, asmáticos; personas adultas mayores que tienen enfermedades pulmonares crónicas y que con esto ha conllevado a que se complique más su cuadro base patológico".
En mayo pasado se registró un incendio de grandes proporciones en esa refinería, lo que obligó a declararla en emergencia para agilizar las reparaciones de los daños causados y la dejó fuera de funcionamiento hasta julio, cuando reiniciaron sus operaciones de manera progresiva.
La Refinería de Esmeraldas, que funciona con normalidad, es el mayor polo de procesamiento de crudo de Ecuador y tiene capacidad para procesar hasta 110.000 barriles de petróleo por día.
Es alimentada por los oleoductos que transportan el petróleo extraído de los pozos de la Amazonía, y su producción está destinada tanto para abastecimiento interno como para la exportación a través de buques petroleros.
