En un comunicado publicado en su página web, el Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información (MIIT) indica que las nuevas regulaciones, que obligan a disponer de tiradores mecánicos tanto en el interior como en el exterior del vehículo, entrarán en vigor con el comienzo del próximo año.
No obstante, aquellos modelos que ya hubieran recibido el visto bueno de las autoridades para su comercialización antes de la aprobación de esta nueva regla dispondrán hasta el comienzo de 2029 para adaptarse a los requerimientos, que fijan especificaciones concretas para el tamaño o la situación de los tiradores.
El proyecto de ley se anunció inicialmente en mayo del año pasado, en respuesta a varios incidentes que acapararon titulares como dos choques de vehículos eléctricos de la incipiente marca Xiaomi en los que se sospechaba que los fallos eléctricos impidieron que las puertas se abriesen, impidiendo que los pasajeros, que finalmente fallecieron, escapasen o fuesen rescatados.
China se convierte así en pionera en regular este tipo de manetas desplegables, populares en los últimos años por su vistosidad y aspecto futurista, aunque EE. UU. también abrió una investigación, ya que fue la californiana Tesla quien las puso de moda, y las autoridades europeas han avanzado normativas al respecto.
"Al mover ficha primero, Pekín puede utilizar su enorme mercado nacional para fijar los estándares de seguridad que tanto las automotrices chinas como las extranjeras deben seguir en China, y que podrían acabar 'viajando' con las exportaciones chinas de eléctricos e influir en las normativas globales", indicó Bill Russo, fundador de la consultora especializada Automobility, citado por Bloomberg.
Según fuentes del sector mencionadas por ese medio, la aplicación de la nueva normativa podría acarrear un coste superior a 100 millones de yuanes (14,4 millones de dólares, 12,2 millones de euros) por modelo.
El diario oficial China Daily indicó el pasado mes de septiembre que en torno a un 60 % de los 100 vehículos eléctricos más vendidos en China presentaban manetas ocultas, incluyendo buques insignia como el Nio ES8, el Li Auto i8, el Xiaomi YU7 o el XPeng P7.
Ante las polémicas y la tramitación de la ley, algunos fabricantes como Geely y BYD ya comenzaron a instalar tiradores tradicionales en sus nuevos modelos; por su parte, Tesla se limitó a declarar que haría los cambios necesarios para cumplir con la legislación en China.
Las autoridades del gigante asiático también preparan límites a la aceleración desde cero de los vehículos -área en la que los eléctricos han supuesto una revolución- o una mayor supervisión a los sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
"China desempeñará un papel enorme, adelantándose al resto del mundo a la hora de fijar los estándares reguladores", pronostica Russo.
