"Estamos abriendo un nuevo capítulo en la aviación entre ambas potencias económicas y fortaleciendo nuestro acceso al mercado con las mayores tasas de crecimiento de todo el mundo", destacó en un comunicado difundido por Air India, el presidente ejecutivo del Grupo Lufthansa, Carsten Spohr.
Este marco de colaboración involucra a filiales como Air India Express y Austrian Airlines, además de ITA Airways y SWISS, para permitir que las compañías coordinen la planificación de sus rutas y horarios en algunas de las trayectorias más transitadas del mundo.
La alianza se produce tras la reciente conclusión del tratado de libre comercio entre la India y la Unión Europea, en un escenario donde ambas regiones representan conjuntamente casi el 25 % del producto interior bruto mundial.
Sin embargo, esta ambición de expansión global se enfrenta al enorme reto de restaurar la confianza internacional tras el trágico accidente del vuelo AI171 de Air India en junio de 2025, cuando un Boeing 787 con destino a Londres se estrelló poco después de despegar de la ciudad india de Ahmedabad.
Aquel siniestro, que causó la muerte de 260 personas y sigue bajo una investigación que recientemente ha apuntado a posibles fallos humanos en la cabina, supuso el golpe más duro para la reputación de la aerolínea desde su privatización por parte del grupo Tata, así como para Boeing.
La dirección de la firma india considera que la asociación con el consorcio alemán es una pieza clave para elevar sus estándares de seguridad y calidad operativa.
"Este hito en nuestra relación con el Grupo Lufthansa es una excelente noticia para los viajeros y las empresas, ya que nos permite explorar una cooperación más estrecha para satisfacer los vínculos comerciales y humanos", afirmó el director ejecutivo de Air India, Campbell Wilson.
Ambas aerolíneas mantienen actualmente acuerdos de código compartido en 145 rutas que conectan 15 ciudades indias con 29 destinos europeos.
El intercambio comercial de bienes entre ambas regiones superó los 120.000 millones de euros en el año 2024, consolidando a la Unión Europea como el mayor socio comercial de la India y justificando la necesidad de una red de transporte más robusta.
Este acuerdo de negocios conjunto queda pendiente ahora de las aprobaciones regulatorias necesarias, mientras la compañía india acelera la modernización de su flota para intentar cerrar definitivamente la crisis de reputación derivada de la tragedia de Ahmedabad.
