"La decisión de los ucranianos de bloquear los suministros de petróleo a Hungría a través del oleoducto Druzhba es un chantaje político descarado. Están intentando presionarnos para que apoyemos su adhesión a la UE y entreguemos fondos que pertenecen a las familias húngaras", indicó el primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán en la red social X..
En respuesta, anunció, Hungría ha decidido suspender los envíos de combustible diésel a Ucrania.
El ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, dijo por su parte que esa interrupción del suministro se mantendrá "hasta que Kiev no reanude el transporte de petróleo ruso hacia Hungría a través del oleoducto Druzhba".
El líder de la diplomacia húngara agregó que, según informaciones del Gobierno, el oleoducto se encuentra en condiciones como para reanudar el tránsito, por lo que consideró que el hecho de que eso no haya pasado “se debe a una decisión política del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski”.
La prensa progubernamental de Hungría, como el portal Origo.hu, informa de que el país exporta el 6 % del diésel que consume Ucrania, aunque el dato es de agosto de 2024.
El Gobierno ultranacionalista húngaro es el mejor aliado de Moscú en la Unión Europea y compra de Rusia al menos el 65 % del petróleo y el 85 % del gas que usa.
