La mayor mezquita de Australia recibe una tercera carta de amenazas la víspera del Ramadán

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Sídney (Australia), 19 feb (EFE).- La mayor mezquita de Australia solicitó este jueves un refuerzo de seguridad tras recibir una tercera carta con amenazas de muerte, en la víspera del inicio del mes sagrado de ramadán, en un clima de inquietud entre la comunidad musulmana y tras un atentado en diciembre contra la comunidad judía.

La misiva fue enviada a la mezquita de Lakemba, en el suroeste de Sídney, y contenía un dibujo de un cerdo junto a amenazas contra la "raza musulmana", además de referencias al autor de la masacre de Christchurch, perpetrada en 2019 en Nueva Zelanda contra dos mezquitas.

El secretario de la Asociación Musulmana Libanesa, Gamel Kheir, entidad que administra el templo, afirmó a la cadena pública ABC que existe una "creciente sensación de desasosiego" entre los fieles.

"Hemos recibido muchas consultas sobre si es seguro acudir a la oración. Esa no es una pregunta que ningún australiano debería tener que hacerse", declaró.

La Policía del estado de Nueva Gales del Sur, donde se encuentra Sídney, informó de que la carta fue incautada y será sometida a análisis forenses.

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Se trata del tercer escrito amenazante recibido en las últimas semanas por la mezquita, después de que a finales de enero, otra carta dirigida al templo señalaba a comunidades de Oriente Medio y a pueblos indígenas, así como a varias figuras políticas.

Por ese hecho fue acusado un hombre de 70 años, cuyo caso sigue ante los tribunales, mientras que días después, una nueva misiva representaba el edificio en llamas.

Hasta 5.000 personas acuden cada noche a la mezquita durante el mes del ramadán, cifra que puede elevarse a unas 50.000 en la festividad del Aíd al-Fitr o Fiesta del Fin del Ayuno, una de las festividades más importantes del islam y que marca el fin del Ramadán.

La asociación ha solicitado formalmente al Gobierno fondos adicionales para contratar guardias de seguridad e instalar más cámaras de videovigilancia.

Kheir sostuvo que, aunque la Policía ha incrementado su presencia, el problema de fondo es el aumento de la islamofobia. "Las palabras tienen consecuencias", afirmó, en alusión a recientes comentarios de responsables políticos que, a su juicio, han exacerbado la tensión.

Las amenazas se producen además en un contexto de sensibilidad tras el atentado contra la comunidad judía registrado el pasado diciembre en el país, que dejó 16 muertos, incluido uno de los dos atacantes, y que estuvo inspirado por la ideología del Estado Islámico, según el Ejecutivo australiano.

Según los datos más recientes del Censo de Australia 2021, alrededor de 3,2 % de la población australiana se identifica como musulmana, lo que equivale a algo más de 800.000 personas.