"La Fiscalía ha hecho un ejercicio de persecución política en su contra", dijo su abogado, Alberto Montenegro, en una rueda de prensa en la que Barreiro pidió disculpas "a toda la ciudadanía ecuatoriana por no haber hablado antes" porque confiaba en que el sistema judicial "era probo" y detalló que ya había manifestado a su abogado que tomara "la apelación correspondiente".
La defensa insistió en que el tribunal no ha demostrado cuándo, cómo ni dónde Barreiro habría cometido la infracción.
"Yo no soy criminal, no tengo cuentas en paraísos fiscales, no he tomado un solo dólar del Estado. No soy un terrorista digital. Simplemente soy una persona que piensa distinto, y en un Estado democrático pensar distinto no puede convertirse en delito", continuó Barreiro.
Recordó además que previamente cumplió 47 días de prisión preventiva en la que era la cárcel de máxima seguridad La Roca, sin tener antecedentes penales previos.
El abogado de Barreiro aseguró que la Fiscalía "no pudo probar absolutamente nada" durante el juicio y cuestionó la motivación del fallo, al señalar que el tribunal no determinó con claridad tiempo, modo ni lugar de la supuesta infracción.
Según indicó, la acusación se refería a un presunto ofrecimiento de tráfico de influencias ocurrido el 8 de diciembre de 2023.
La defensa sostuvo también que los testimonios presentados en la audiencia no acreditaron que Barreiro hubiera ofrecido cargos públicos ni beneficios económicos.
Sebastián Barreiro fue sentenciado el pasado 12 de febrero a cinco años de prisión, una multa de doce salarios básicos unificados (5.784 dólares en total) y la pérdida de sus derechos de participación política por diez años.
Barreiro es parte del denominado caso 'Nene', que investigó una denuncia de oferta de tráfico de influencias para trabajar en las oficinas de la Vicepresidencia de Ecuador, cuando la entidad estaba liderada por Abad, quien asumió el cargo tras vencer en las elecciones de 2023 en fórmula con Daniel Noboa, con quien mantuvo una tensa relación política.
