"Lamentablemente, no hemos llegado a un acuerdo sobre el vigésimo paquete de sanciones. Se trata de un revés y un mensaje que no queríamos enviar hoy, pero el trabajo continúa", indicó la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, en una rueda de prensa tras un Consejo de ministros comunitarios.
Hungría y Eslovaquia condicionaron su apoyo a recuperar el suministro de petróleo ruso a través de territorio ucraniano por el oleoducto Druzhba, dañado por ataques rusos.
"La culpa es de Rusia, porque bombardearon el oleoducto. Y, de hecho, no solo el oleoducto, sino creo que el 80 % de la infraestructura energética ucraniana, y no puedo culpar a los ucranianos por reparar la infraestructura energética que su pueblo necesita en un clima de 25 grados bajo cero para tener calefacción y electricidad, por dar prioridad a las personas que sufren por esto", comentó Kallas.
La Comisión Europea propuso el pasado 6 de febrero vetar completamente los servicios marítimos a los petroleros rusos, sancionar a más empresas del sector energético y a más bancos rusos, así como disposiciones para evitar que productos sensibles lleguen a Rusia, un nuevo paquete de medidas pensado para estar listo al cumplirse cuatro años de invasión.
Sobre la falta de unanimidad necesaria para sacar adelante esa nueva ronda de sanciones, la alta representante dijo que "ya hemos visto esta situación antes; también hemos visto que hemos sido capaces de alcanzar soluciones juntos".
"Por eso estamos llevando a cabo contactos a diferentes niveles entre nuestros colegas húngaros y eslovacos, para seguir adelante con este paquete. Por supuesto, no es fácil. Nunca es fácil, pero el trabajo continúa", indicó la ex primera ministra estonia.
Incluso aseguró que los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, António Costa, durante su visita mañana a Kiev con ocasión de los cuatro años de conflicto, ”sin duda plantearán esta cuestión al primer ministro (húngaro, Viktor) Orbán, porque realmente no se ajusta a la cláusula de cooperación leal que figura en los tratados".
Orbán no solo está oponiéndose a la última ronda de sanciones contra Moscú, sino que además amenaza con bloquear el préstamo a Kiev por valor de 90.000 millones de euros a cargo del presupuesto comunitario consensuado por el Consejo Europeo.
Del total, 60.000 millones de euros se dedicarán a apoyo miliar y, 30.000 millones, a respaldo macroeconómico en 2026 y 2027. Tras recibir el visto bueno de la Eurocámara el pasado 11 de febrero, el Consejo de la UE también debe adoptar formalmente el paquete con idea de que la Comisión pueda efectuar el primer pago a Kiev a principios del segundo trimestre del año.
Sobre las reticencias de Budapest, Kallas apuntó a la proximidad de las elecciones en Hungría, y dudó de que la postura de Orbán "le reporte puntos extra" entre el electorado húngaro.
En todo caso, señaló que "no hay marcha atrás" sobre el préstamo y dijo que si no sale adelante ese modelo la UE puede volver a la opción inicial de utilizar los beneficios de los activos rusos congelados para ello.
Por su parte, Costa dijo a Orbán en una carta en respuesta a otra anterior del mandatario húngaro que las decisiones adoptadas por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE "deben ser respetadas”.
Insistió en que "cuando los líderes alcanzan un consenso, están vinculados a su decisión" y recalcó que no hacerlo "constituye una violación del principio de cooperación sincera".
Finalmente, Kallas explicó hoy que ha compartido con los Estados miembros un documento en el que detalla “las concesiones que deberíamos esperar por parte de Rusia” para poner fin a la guerra.
“Por supuesto, tenemos que debatirlo, pero, como saben, si el primer punto fuera que Rusia cumpliera las obligaciones que ya ha asumido en los acuerdos internacionales, eso también se referiría a los territorios que ha ocupado y de los que debería retirar sus tropas”, comentó.
