La Casa Blanca ha informado del nombramiento de Collins apenas unos minutos antes del inicio del primer discurso de Trump en este segundo mandato.
Collins ya fue el "superviviente designado" el año pasado, cuando Trump pronunció su discurso inaugural ante una sesión conjunta del Congreso.
El objetivo es garantizar la continuidad institucional en caso de que hubiera un ataque o una catástrofe en el lugar en que se encuentra reunida la mayor parte del Gabinete, de cara a que, en caso de ataque, al menos pueda quedar una persona viva que pueda asumir la presidencia de Estados Unidos.
Para prepararle para esa posibilidad, el "superviviente designado" recibe información de inteligencia y es acompañado en todo momento por un ayudante que transporta los códigos nucleares, además de contar con los servicios de seguridad y de transporte reservados al jefe de Estado.
La figura del "sucesor designado" no está mencionada en la Constitución de manera específica ni regulada en ninguna ley concreta.
La práctica de que un miembro del gabinete se ausentara del discurso del estado de la Unión comenzó a principios de los años sesenta, coincidiendo con la Guerra Fría.
El sucesor designado debe cumplir los requisitos constitucionales para ser presidente: ciudadano estadounidense por nacimiento, tener al menos 35 años y haber residido en EE.UU. durante un mínimo de 14 años.
